La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 458 Cuaderno 47 Aférrate a todas las enseñanzas que te estoy dando. No dejes que nadie te engañe. Reco- ge progresivamente Mi cosecha de bondad y ternura. Voy a aumentar tus visiones para que puedas testificar enMi Nombre.Te daré palabras para que seas capaz de dar testimo- nio. Hija Mía, recuerda al mundo Mi Gran Amor. Este será el mensaje para todos los tiempos: La paz esté con vosotros. Yo soy Jesús, vuestro Redentor. Yo soy el Santo de los Santos que os habla. En verdad os digo: Derramaré gracias es- peciales sobre los que han aceptado este tes- timonio, porque al aceptar este testimonio de Amor, están dando fe de la veracidad y del Amor Infinito delAltísimo, puesto que todo lo escrito viene de Mí.Amadísimos,Yo doy Mi Espíritu sin reserva. DoyMi Espíritu para recordar al mundo, una y otra vez, Mi afecto y el gran amor que os tengo. DoyMi Espíritu sin reserva para recordaros a todos Mis Cin- co Llagas y Mi Pasión. Hijo Mío, tú que Me lees o Me escuchas, mira a tu alrededor, laAurora te llegará pron- to... y no tendrás que consultar las sombras de la noche que susurran ymurmuran, ni ten- drás que caminar en la aflicción y la oscuri- dad, pues vuestros hechiceros, que blasfe- maron de Mi Santo Nombre y sustituyeron la luz por las tinieblas, serán barridos. Amadísimos, la Aurora os llegará pronto y, en cuanto haya luz, florecerán vuestros se- milleros. Los traficantes que se infiltraron en Mi Iglesia quedarán consternados, y todos los compradores descorazonados.Todomer- cader que se haya enriquecido, se desmaya- rá, deslumbrado por Mi Gloria y por Mi Luz. Quedará desconcertado y aturdido ante Mí. La señal está siendo enarbolada sobre los tejados de vuestras casas. Mis embajadores están siendo enviados ahora a sus puestos, para esperar Mi señal. Mi Retorno es inmi- nente. Por lo tanto, vosotros que sois Mis mensajeros, apresurad el paso. Subid a cada colina para anunciar que pronto caerá la sen- tencia sobre esos traficantes, ¡porque se han convertido a Mis Ojos en una abominación! ¿No habéis leído anteriormente que debéis estar despiertos y alerta, para que cuando veáis la desastrosa abominación de la que habló el profetaDaniel, erigida enMi Santua- rio, sepáis que ésa es la señal del fin de los Tiempos, indicada por el profeta? ¿Cómo es posible que no podáis leer los Tiempos? Los ladrillos deMi Santuario se han derrumbado y estáis viviendo enmedio de esta gran apos- tasía de vuestra era. Ahora, Mis opresores piensan que domi- nan la situación, y los traficantes creen que seguirán comerciando enMi Santuario. Pero Yo les digo: “Vosotros que habéis corrompi- do vuestra sabiduría, trocando Mi Imagen por una estatua sin vida, un falso dios, un ídolo, vosotros que lucháis por erigir esa de- sastrosa abominación y abolir Mi Sacrificio Perpetuo, beberéis hasta el fondo el cáliz de Mi Justicia”. La figura pintarrajeada de va- rios colores, esa figura que los traficantes están intentando haceros reverenciar y se- guir, no soy Yo. Es una invención de la per- vertida habilidad humana para degradar el concepto deMi Santidad y deMi Divinidad, es un falso ecumenismo,es un desafío a todo lo que es santo. Estoy sufriendo a causa de los pecados de esos traficantes. Orad por esos sacerdotes que se han convertido en traficantes, porque su pecado es grave. Orad para queYo pueda infundir Mi Espíritu de Verdad en ellos, y hacerles observar Mis Leyes y respetar sin- ceramenteMi Divinidad.AmadísimosMíos, vosotros que he marcado en la frente como Míos, no permitáis que estos traficantes os obliguen a seguir esa falsa imagen. Estad alerta. Os estoy diciendo todo esto con anteriori- dad, porque quiero que tengáis confianza en Mí, vuestroDios, cuando os lleguen los tiem- pos de gran dolor. Me propongo visitaros. Ya está llegando la hora deMi Gran Retorno, y ¡ay de esos traficantes que están luchando por erigir su desastrosa abominación dentro deMi Santuario y abolirMi Sacrificio Perpe- tuo, forzándoos a comer sus alimentos profanados! ¡Ay de esos traficantes que conspiran para arruinarMi Palabra, racionali- zándola! ¡Ay de los blasfemos que blasfema- ron diez veces de Mi Santo Nombre! ¡Ay de

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