La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 456 Cuaderno 47 No tengas prisa por irte 1 ...Ven, Ecclesia re- vivirá. Ecclesia revivirá, espera y verás... 20 de octubre de 1990 ¿Jesús? Yo Soy. Todo lo que te pido es amor. Este es Mi Tema, necesito cada gota de amor de tu cora- zón. Quiero todo el amor que tengas, para redimir a los que se están dirigiendo a los fuegos eternos. Cuando digo: “Revive Mi Iglesia”, o “EmbelleceMi Iglesia”, o “UneMi Iglesia”, quiero decir que ores, ores, y ores incesantemente, que ores con el corazón, que Me ames fervientemente. Y con tus expiacio- nes, que se unirán a las de Mis santos márti- res, Me glorificarás. Sí hija, con tus expiacio- nes y tus oraciones fervientes, ofrecidas aMí con amor, puedes modificar desastres veni- deros. Puedes modificar desastres naturales, puedes extinguir la ira llameante deMi Padre. Dios puede apaciguarse, puede apaciguarse con tus plegarias. Tú puedes embellecer Mi Iglesia. Puedes reunir a Mi Pueblo bajo Mi Nombre, para celebrar la Misa alrededor de un solo altar. Puedes reparar el cayado de su pastor, ese cayado que primero rompieron por la mitad y después hicieron astillas. Para los hombres, esta unidad parece imposible, pero para Mí, todo es posible. Así que ora y expía por tus hermanos. Yo necesito almas víctimas, necesito almas generosas que retribuyan el mal con amor, que retribuyan el mal con sacrificio propio. Por lo tanto, ofrecedme vuestra voluntad y Yo haré de vosotrosMis instrumentos de Paz yAmor. Yo haré de vosotros Mis instrumen- tos de Reconciliación y de Unidad. Señor, nuestras propias apostasías nos acusan. Perdónanos y ayúdanos a reparar. Devuélvenos al amor de nuestros días nupciales, aquellos primeros días, y recuérdanos el afecto que Te teníamos en nuestra juventud. No permitas más que nos venza ningún mal... Sí, ofréceme tus oraciones yYo restauraréMi Casa, que es también tu Casa. Sé leal y se te concederá ese favor especial. Como en la Transfiguración,Yo transfiguraré Mi Iglesia para que recupere toda la radiante gloria de Su juventud, en Sus días nupciales. Haré to- das estas cosas en atención aMi Santo Nom- bre. Os uniré para demostrar Mi Poder. Señor, también hay otras cosas. Ya te lo pedí antes, pero me gustaría pedírtelo de nuevo,¡y no sé cómo decirlo! ¡Yo abriré tu boca y hablarás! 2 Señor, ¿no has dicho que el Abogado, el Espíritu Santo, nos enseñará todo y nos re- cordará todo lo que Tú nos has dicho? Ade- más, ¿no dice la Escritura: “…En la Igle- sia, Dios le ha dado el primer lugar a los apóstoles, el segundo a los profetas” 3 …? Y ¿no dice la Escritura: “Hay un resto, elegi- do por gracia. Y si es por la gracia, no lo es por las buenas obras, ya que de otro modo la gracia no sería ya gracia” 4 ? Y, por últi- mo, ¿no dice la Escritura: “En todas vues- tras reuniones, que todos estén preparados con un Salmo, o un Sermón, o una Revela- ción..”?. 5 Entonces, Señor, ¿por qué, hoy en día, la mayoría de las revelaciones profé- ticas o privadas son menospreciadas por algunos sacerdotes? ¿Por qué las miran con un ojo en vez de con los dos? Y, ¿por qué algunos sacerdotes e incluso obispos, ata- can con desprecio Tus Mensajes? 2 De pronto brotó de mí un torrente de palabras. 3 1Co 12,28. 4 Rm 11,5-6. 5 1Co 14,26. 1 Creí que había terminado y me preparaba para irme. ΙΧθΥΣ

RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=