La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 449 perseverante en tus oraciones, y agradecida. Deleita a tu Padre que está en el Cielo. No temas...Yo estoy contigo. Los Ojos delAmor están sobre ti. Jesús es Mi Nombre. ¡Aleluya! 24 de septiembre de 1990 La paz esté contigo. Vassula, Yo nunca te fallaré. Prolonga tus plegarias, pues eso agra- da aMi Corazón. Di: “Jesús, Tú que me has salvado, bendito seas. Jesús, Tú que me alimentas, bendito seas. Jesús, Te amo enséñame a amarte más. Amén.” Acaríciame con palabras sencillas pero que salgan de tu corazón. ¡Ah, amadísima Mía! Bendíceme incesantemente. Descansa enMi Corazón y consuélame comoYo te consuelo. Esto, Vassula Mía, es lo que necesito ahora. 25 de septiembre de 1990 (Mensaje de Nuestra Santa Madre para to- dos nosotros.) La paz esté con vosotros, queridísimos hijos. Permitidme recordaros que el Señor conoce cada corazón. El Señor está en busca de vuestro corazón. Venid a Él con un corazón puro y Él os enseñará. El Señor reconfortará vuestra alma. Él os guiará por Su Camino y en la Verdad. Yo os ruego a los que todavía vaciláis que no cerréis vuestros corazones a la razón. Regresad al Señor y Él regresará a vosotros. UnGozo del Cielo descenderá aho- ra sobre vosotros, una Luz brillará en medio de vosotros. Estad preparados para recibir esa Luz, estad preparados para encontraros con el Señor. Hoydía, ¿quién tiene lasmanos limpias?¿Y quién puede decir verdaderamente que su corazón es puro? ¿Quién tiene el alma en per- fecta armonía con el Señor? ¡Amadísimos Míos! HijosMíos... El camino hacia el Señor está en medio de vosotros, se halla en la tie- rra de los vivos. Extended pues las manos hacia Su Santuario y el Señor se inclinará desdeelCieloparaatraeroshaciaÉl.Extended lasmanos haciaÉl, yÉl, lleno deCompasión, se inclinará hasta vosotros.Venid al Señor sin tardar. Alzad los ojos al Cielo y no miréis a nadiemás que aÉl, el Señor vuestroDios. No os deleitéis en nadie más que en Él, vuestro Salvador. Buscad, pero no busquéis a nadie más que al Señor, vuestro Redentor. Cantad, pero no cantéis a nadiemás que al Santísimo. ¿Debo recordaros que el Señor esTernura y Compasión, lento a la ira y rico en Gracia? Jesús fue la Piedra que desecharon los cons- tructores y que se convirtió en la Clave de Bóveda. En verdad os digo que el Reino de Dios está entre vosotros y que Su Espíritu Santo de Gracia está ahora soplando suave- mente sobre vuestras naciones, para revi- viros. Así pues, venid a contemplar las Bo- das del Espíritu Santo que se desposará con vuestras tierras. No rechacéis al Espíritu San- to que se derrama tan manifiestamente sobre vosotros. No seáis como los “constructo- res” que rechazaron la piedra que resultó ser la piedra angular. Dios quiere que todo el mundo se salve. Ésta es Mi solemne advertencia a todos los que escuchen las profecías de este libro: No reprimais al Espíritu …el Espíritu que sopla ahora sobre vosotros, en medio y en el apogeo de vuestra aposta- sía. No digáismás tarde, el Día del Juicio: “Yo nunca lo había oído, yo no lo sabía”. Jesús y Yo estamos revelándoos cosas de antema- no, antes de que sucedan, para que no po- Cuaderno 46 ΙΧθΥΣ
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