La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 44 No Me aflijas.Ven y siénteme. No Me estás sintiendo 1 . No, no Te he sentido. No he tenido el valor de hacerlo. ¿Quieres decirme qué problema tienes? Ahora se está volviendo peor. ¿Por qué? Mi vergüenza. Me da vergüenza sentirte. Vassula, ¿por qué? No Me entristezcas y cuéntame tu problema. Me ha dado vergüenza tocar Tu Corazón. Es como si me viera como una leprosa que se acerca a tocar a una persona sana. ¿Quién soy yo para acercarme a Ti? Cada vez que te sientes avergonzada, Yo te amo más 2 . Hija, puesto que estamos unidos para la eternidad y tú eres Mía, Me permitiré penetrar en lo más profundo de tu corazón. HacerteMi esposaMe glorifica y te purifica. Nosotros estamos unidos. Sí, Señor, pero ¡mira a qué Te has unido! Te amo.Ven y apóyate enMí ahora.Vassula, siente Mi Corazón. (Más tarde:) (Sentí Su Corazón que estaba muy caliente y palpitando de deseo de ser amado.) No tiene que darte vergüenza sentir Mi Co- razón.Yo soy tuDios que te pide esto, permí- teme utilizarte como deseo. Permíteme besar- te. (Me asaltó la sospecha de que podría ser el maligno, tratando de hacerme caer en pe- cado.) Yo soy el Señor Jesucristo. ¡No tengas mie- do! (Yo estaba aún en guardia. Aunque no ha- bía sentido al maligno a mi alrededor, se- guía desconfiando.) No tengas miedo. (No podía remediarlo. De nuevo me asaltó ese sentimiento de “leprosa”, y no me moví.) ¿Sabes cuánto te amo? Sí, lo sé, Jesús. Entonces, ¿por qué rechazas Mi beso? 3 Porque yo no soy digna de un beso Tuyo. Vassula, ¿no te he dicho antes que nome nie- gues nada? ¿Y qué Me has contestado? Que nunca Te negaría nada. ¡Sí! Entonces, ¿por qué rechazas Mi beso? Vassula, noMe rechaces nunca. SiYo te pido algo, es por amor. Permíteme que te bese, ¡permíteme que lo haga! ¿Me dejarás ahora? Ven a Mí y siente Mi beso, un beso celestial en tu frente, ¿estás dispuesta? 4 Te amo. 1 En el sentido de sentir Su Amor. 2 Entendí más tarde que Le agradaba que yo fuera conscien- te de mi indignidad. 3 Mucho más tarde, al cabo de unos años, cuando llegue a conocer mejor a Jesús, entendí que Jesús me estaba ense- ñando a tener intimidad con Él, como Sta. Gertrudis y otros. 4 Jesús, me besó en la frente. Me dejó en un estado mental de éxtasis. ¿Cómo podré expresarlo? Me dejó un tremen- do sentimiento de paz en el alma. Mi respiración parecía atravesar mis pulmones e invadir mi cuerpo entero, trasmi- tiéndome la sensación de ser aire. Durante los dos días siguientes me sentí hueca, transparente como el cristal. Cuaderno 9
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=