La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 433 espera y verás... Me propongo reanimar la tierra con alimentos sustanciosos, y que Mi resto se llene de Mis cosas buenas. Te amo con un amor eterno y soy constante en Mi afecto hacia ti. Permíteme, tú que Me lees, queYo te discipline.Y si aceptas Mi discipli- na, te traeré de vuelta a Mí. Te adoptaré y te enseñaré Mi Ley. Te consolaré como una madre consuela a su hijo. ElAmor desea amor.Vassula, compláceme y reza el Credomirándome. Sí, Señor mío. Te escucho. (Recé el Credo.) ¡Muy bien! Ven, ¿nosotros? Sí, Señor. Nosotros. 4 de agosto de 1990 (Profecía.) Flor, la paz esté contigo. El fuego, la Justicia, descenderá pronto. Ecclesia revivirá. La tierra será incendiada. CUADERNO45 5 - 29 de agosto de 1990 (Rodas) (Los Diez Mandamientos) ¿Señor? Yo soy. Apóyate en Mí, piensa en MiAmor. He caminado solopor elCaminohacia laCruz. De los hombres deMi pueblo, ninguno estu- vo Conmigo. Me odiaron sin ninguna razón. Me prendieron por la fuerza y por la ley. El sufrimiento y la humillación fueron el premio deMi victoria. He cargado con vuestras faltas y he per- mitido que lasmismasmanos queYo creéMe golpearan y Me desfiguraran, pero por me- dio de estas Llagas habéis sido sanados... Por lo tanto, bendecid a los que os persigan, no los juzguéis, bendecidlos y orad por ellos. Hoy os digo esto con lágrimas en los ojos: hay muchos que se comportan como enemi- gos Míos y de Mi Cruz. De todos los que predican Mi Evangelio, muy pocos trabajan en realidad Conmigo y por Mi Reino. Toda Mi Ley se resume en un único man- dato: AMOR Si hubieran seguidoMi Ley y examinado su conducta diariamente, habrían descubierto que no están viviendo de acuerdo con Mis Mandamientos. Y si Me dicen: “¿En qué no estamos siguiendo Tus Mandamientos? ¿Cómo debemos entonces seguir Tus Man- damientos? ¿Podemos enseñar Tus Manda- mientos si dices que no los seguimos?” To- davíano los estáis siguiendo, porque no hay amor en vuestro interior. La Corona de Mis Mandamientos es elAmor. Amar es vivir se- gúnMisMandamientos. No seáis como Caín que noMe amaba, y sólo por celos espiritua- les degolló a su hermano... (Cuando comprendí cuál era la intención de Dios, comentar Sus Diez Mandamientos, temí ser incapaz de anotarlo todo.) ¡Oh, Dios, jamás podré hacerlo sola! ¿Quién te ha dicho que vas a hacer este tra- bajo sola? Escribirás cada palabra queYo te diga. No te apresures, puedo dictarte por eta- pas si quieres. Señor, ¡hazlo según mi capacidad! Olvidas Mi Capacidad que puede llenar tu capacidad. Ven... Comparte Mi Obra para ganar almas. ¿Comprendes Mi Sed?Yo ten- go sed de almas, sed de vuestra santidad, sed de vuestra reconciliación. Tengo sed, queri- dos hijos Míos, de todo lo que soy Yo y Mi Cuaderno 45 ΙΧθΥΣ
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=