La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 429 Vassula, dales la oración que recibiste de tu Santa Madre, y Yo les pido que la recen diariamente. Ven, las Escrituras se están cumpliendo... Yo, el Señor, estoy construyendo altares de incienso sobre los altares que debieron ha- ber existido, pero que quedaron devastados por no haber nadie para utilizarlos o iluminar- los. 28 de julio de 1990 (Rodas) Jesús, estoy atrapada en una nube de letar- go, y no parece que vaya a salir de este le- targo. Soy una triste miseria… Lo sé. Pero, ¿por qué no Me pides ayuda? ¿Por quémiras hacia otro lado? Si vuelves los ojos hacia Mí, verás Mi Luz, yYo te conce- deré las cosas que pidas. Eres pobre, peroYo puedo procurarte lo que necesites. Me basta con decir: ¡Crece! ¡Florece! Y puedo hacer que fluyan ríos en tu desierto. Pequeña, ¿aca- so te abandono alguna vez? No, Señor, jamás. Entonces, ¿por qué has dejado de creer en Mi Presencia? 1 ¿No te das cuenta de que he estado buscando constantemente tu mirada? Te he hecho Mi esposa, ¿no es así? Sí, así es, Señor. Entonces, mírame de vez en cuando, ¡ése es tu deber! Escucha,Vassula,Yo no te necesi- to. Como sabes, Me basto a Mí Mismo. Te he dicho varias veces que Yo soy Omnipo- tente, pero queMe encanta la debilidad, por- que entonces Mi Poder está en su apogeo. Pequeña, Yo estoy contigo cada día, cada hora, y cada segundo de tu vida. Estoy siem- pre entre vosotros... Recuerda que estoy con Mi Madre. Sí, Señor mío. Repite otra vez Conmigo: Nosotros, para siempre jamás. 30 de julio de 1990 (Rodas – Monasterio de San Nectario) (Estuve cinco días en ese monasterio. Cin- co días de ayuno y silencio. Orando y medi- tando únicamente.) ¿Señor? Yo soy. No lo dudes jamás. Te doy Mi Paz. Entra enMi Corazón. (Cuando el Señor dijo “Te doy Mi Paz”, vi abrirse el cielo y fui acogida en Su Cora- zón.) El tiempo urge, las horas vuelan…Acércate aMí y escucha lo que quiero decir a la Iglesia de Rodas: Mirad las Palmas de Mis Manos, Mi Cos- tado y Mis Pies, tocad Mis Llagas... Aque- llos que no beban de Mis Llagas se debilita- rán, languidecerán y se secarán. Yo Soy vuestra Salvación, por lo tanto ¿por qué teme esta nación beberme y comerme? Gritan pi- diendo auxilio, pero luego no viene nadie a comerme, beberme y ser sanado. ¿No os he dicho que seréis sanados por Mis Llagas? Andad, pues, con tiento por este desierto sin fin y dejadme oír el sonido de vuestros pa- sos.Venid a recibirme. Esta nación no logra entender la Llamada de MiAmor. Os miro desde el Cielo, ansian- do salvaros a todos.VacíoMi Corazón en vo- sotros, os envío la Sabiduría hasta el umbral de vuestra puerta para enseñaros que Mi Tema es:AMOR. Pero, ¿tiene alguien oídos para escuchar? Pequeños, he compuesto para vosotros un Nuevo Cántico deAmor y, en atención a Mi Santo Nombre, he descen- dido hasta vosotros.Yo, vuestro Cristo, ven- 1 Cuando Le vi esa tarde con los ojos del alma. Cuaderno 44 ΙΧθΥΣ
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=