La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 42 utilizarte como Mi instrumento hasta que haya completado Mi Mensaje? Sí, siempre que el mensaje venga de Ti, Je- sús. ¡Yo soy Jesús! No dudes jamás. No te can- ses de escribir. Cada palabra que Mis labios pronuncien te hará sentir Mis Llagas. Te he arrastrado Conmigo al tenebroso dominio de Mi enemigo, para mostrarte cómo sufren las almas 1 . Vierto sobre ti todos Mis sufrimien- tos que Me hieren profundamente. Sacerdo- te Mío –porque tú eres Mi sacerdote–, cami- narás Conmigo y Yo no te abandonaré nunca. Juntos compartiremos Mi Cruz, jun- tos sufriremos, juntos lucharemos; tú halla- rás tu descanso en Mí y Yo en ti. 18 de marzo de 1987 Yo te he enseñado a amarme y a reconocer- me. Te he mostrado Mis Obras Divinas, de- rramando todos los misterios deMi Corazón, mostrándote Mi inefable Misericordia y purificándote para que seas la fuente de Mis revelaciones ymuestres al mundoMi Gracia. En efecto, te he concedido todo Mi insacia- ble Amor para mostrar a Mis hijos cuánto puedo amarlos 2 . Sin embargo, te recuerdo que tú no eres diferente del resto de ellos y no debes mantener escondida esta ense- ñanza. Quiero que Mis efusiones cubran este mundo, pues tal esMiVoluntad.Vassula, per- míteme actuar en ti comoMe plazca. Ahora ven a consolarme, sí, amándome. Yo soy Yahveh, y es en Mí en quien te apo- yas, es a Mí a quien acudes y en quien medi- tas. Me estás invocando a Mí en tus oracio- nes.Así pues, no te inquietes, puesto queMe estás rindiendo culto aMí y a nadie más 3 . Mi deseo es que todos Mis hijos vuelvan a Mí. Hija, Yo te he criado para este Mensaje. ¿Quieres cumplir Mi Palabra,Vassula? ¿Es- tás dispuesta a continuar trabajando para Mí? Sí, Señor, siempre que reconozca que se tra- ta de Yahveh. Pequeña, ¡Yo soy Yahveh! Recibe Mi Paz, pequeña, y crece. No te canses nunca de escribir. Permíteme que te utilice hasta el final de Mi Mensaje. Pequeña, ¿quién es tu Padre? (Me sorprendió la pregunta.) Eres Tú. (Mensaje para el mundo.) Lo soy. Tú eres Mi simiente, eres Mía. Mis hijos se han apartado de Mí y sus co- razones están helados por el egoísmo. Me han olvidado. Quiero preguntarles: ¿Por qué Me rechazáis? ¿Qué he hecho para desagra- daros? ¿Os he insinuado alguna vez que es- toy enfadado con vosotros? ¿Por qué tenéis miedo de presentaros anteMí?Amadísimos, no os voy a censurar por vuestros pecados, os perdono ahora. No os cerraré la puerta en la cara. En verdad os digo que puedo perdo- nar un millón de veces y que estoy ante vo- sotros, conMis brazos abiertos, para pediros que vengáis aMí y sintáis este amor que ten- go para daros. Dejadme inflamar vuestro co- razón, ¡venid a conocerme! Venid todos los que Me evitáis y Me teméis, todos los que no Me conocéis.Acercaos más a Mí y com- prenderéis que soy un Dios lleno de Amor, lleno de Piedad y lleno de Misericordia. No Me rechacéis incluso antes de cono- cerme. Mi Amor sobreabundante os ofrece una gracia eficaz para saber elegir entre el bien y el mal.Yo os he dado la libertad de elegir, pero también os he dado cualidades para hacer de vosotros seres superiores. Os he concedido dones; utilizad los dones que os he otorgado y, con la inteligencia y el cora- zón que os he dado, comprended y dad un 1 Cuando me mostró el Infierno. 2 Soy como una muestra del amor que Él siente por todos. 3 Se refiere a mis momentos de incertidumbre sobre si es- tos escritos son o no de Dios. Cuaderno 9

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