La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 419 Entiende, hijitaMía, queYo soyQuienmás te ama y te amará para siempre. Señor Todo Misericordioso, nos hemos des- viado de Tu Senda, pero nunca has dejado de actuar hacia nosotros con misericordia y gran amor. Hoy apelo a Ti, Señor: no nos abandones en estos días de prueba, sálva- nos de la destrucción, líbranos del mal, ¡unifícanos en Tu Amor y Tu Paz! Te doyMi Paz yMiAmor, hijitaMía. Ecclesia revivirá a pesar de todas las tribu- laciones que está sufriendo. Mi Iglesia será una y santa, yMi Pueblo hablará un solo len- guaje. Todas estas cosas ocurrirán pronto. Vassula,Yo levantaré de nuevoMi Iglesia por Mi Misericordia y Mi Amor Eternos. Voy a devolveros a todos vuestros viñedos y a hacer de este valle de muerte una puerta de Esperanza, y todos Me responderéis como antes; como lo hacíais cuando erais jóvenes y puros. Habéis rechazado el Conocimiento desde hace ya bastante tiempo, ofreciéndome sa- crificios que nunca llegaron a Mí, pero, por Mi Misericordia, diré a cada valle de muerte: ¡resucita! Que cada valle oscuro se llene de Mi Palabra, que cada montaña y cada colina sean allanadas para pasto, y que cada uno de los que han sidomarcados en la frente con el Suspiro de Mi Amor se adelante para co- mer del Árbol de laVida. Hoy estoy ofreciendo a todos la oportu- nidad de oír claramente Mi Voz, desde Mi Santa Morada. Mi Voz resuena desde Jeru- salén, como un eco, y llega a todos los ha- bitantes de la tierra. Nadie podrá decir más tarde que no os he estado avisando. De na- ción en nación, hago soplar a Mi Espíritu. Os estoy enviando a todos, con tanta insis- tencia, a Mis servidores, los profetas, para recordaros quién es vuestro Padre y para apartaros de vuestras malas obras y corre- gir vuestros actos. Vengo a poner fin a vuestras teorías idóla- tras, que son impías. Os estoy enviando a Mis mensajeros para recordaros Mis precep- tos y para recordaros que viváis santamen- te, comoYo soy Santo, a fin de que seáis to- dos dignos de mirarme de frente el Día deMi Retorno. Hija Mía, sé Mi incienso.Yo te alimentaré siempre. Señor, ¡tengo tantas cosas que decirte! ¿Cosas? ¡Sí! Para empezar, no soy digna de nada de lo que me has dado. Lo sé, peroYo doy la Sabiduría a los pobres y a los sencillos. Deja queMiAmor te envuel- va. Ven, no olvides nunca Mi Presencia. Espíritu Bueno Guíanos por una tierra llana. Yahveh, por Tu Nombre, cumple Tu Promesa de salvarnos. Amén. 1 27 de junio de 1990 La paz esté contigo. Hija, ora dándome gloria por haberte levan- tado del mundo de los muertos, por haberte permitido entrar a vivir enMi Mundo de Paz yAmor, y por haberte enseñado conMi sua- ve magisterio el Conocimiento de los anti- guos. Por eso, no condenes a nadie que no distinga aún su mano derecha de su izquier- da. Sé compasiva como Yo soy compasivo. No juzgues y no serás tú juzgada. No conde- nes y no serás tú condenada. Resiste al mal y véncelo con el bien. No des pie al Tentador. No digas que Yo, tu Señor, te he abandona- do. ¡ConMis Cinco Llagas te alimento, alma! Pide discernimiento.Mira, hijaMía,Yo soy la Esperanza,Yo soy laVida ¡y estoy junto a ti! Yo soy el Crucificado y tu Redentor que te dice: Mi amor por ti es eterno. Bendíceme y ámame. 1 Sal 143,10-11. Cuaderno 43
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=