La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 408 como tus ángeles en el cielo, como todas las almas, que viven en el cielo, indivisos en Tu Amor. Que podamos también nosotros participar como ellos de Tu Amor, en la unidad, para que la tierra se convierta en un reflejo del cielo. Que venga Tu Reino y renueve la tierra con nuevas cosas. ¡Que en este segundo Pentecostés, Tu Espíritu Santo venga pronto a renovarnos con un nuevo espíritu de amor, y que nos transfigure a todos en seres divinos! ¡Maranatha! La paz esté contigo. En verdad te digo que llegan los días en que Mi Reino en la tierra será como en el Cielo. No permaneceréis di- vididos por mucho más tiempo bajo estos cielos. Pronto seréis todos uno y el Amor habitará entre vosotros: esta es Mi Promesa. Pero, amadísimos Míos, esta renovación no llegará sin tribulaciones. Como cualquier na- cimiento, esta renovación tendrá también sus dolores de parto, pero los dolores serán rápi- damente superados por la alegría. Yo estoy derramandoMi Espíritu sobre ti, generación, para regar tu desierto y transfor- mar en ríos tu árido suelo. ¡Sí! Yo regaré tu desierto y lo convertiré en un Jardín. Final- mente verás la fuerza de Mis Palabras y el esplendor de Mi Belleza. Me propongo haceros volver a todos a la divinidad, uno tras otro. Yo soy vuestra Esperanza, Yo soy vuestro Refugio, Yo soy vuestro Consuelo. Omnipotente,Yo Soy. Reconoced los Tiempos, reconoced el suaveAliento deMi Espíritu Santo de Gracia sobre vosotros. Yo estoy soplando ahora sobre vuestras naciones, resucitando con Mi Aliento a vuestros muertos, convirtién- dolos en un reflejo deMi Imagen. Estoy sus- citando cada día nuevos discípulos para glo- rificar Mi Nombre de nuevo, y evangelizar con amor para elAmor. Os pido pues, amadísimos Míos, que im- ploréis a diarioMi segundaVenida, que es el segundo Pentecostés. Orad por la conver- sión de las almas, para que se conviertan antes de MiVenida.Venid aMí tal como sois y apoyaos en Mí como Juan, Mi discípulo amado, se apoyaba en Mí.Vosotros también apoyad la cabeza en Mi Regazo y escuchad los Latidos delAmor. Cada latido es una lla- mada alAmor. Todo lo que pido de vosotros es que correspondáis a Mi Amor. Amadme, adoradme, llenadme de gozo a Mí, vuestro Señor. Yo os bendigo, dejando Mi Suspiro de Amor en vuestras frentes. Sed uno. (Mensaje de Nuestra Santa Madre para el encuentro de oración en Lens, Suiza. Tam- bién para los encuentros en París y Milán.) La paz esté con vosotros. Pequeños, Yo soy vuestra Santa Madre delAmor, la Madre del Verbo hecho carne. Vengo a vosotros en estos días de tinie- blas para educaros en el camino de la divini- dad. Permaneced vigilantes y plenamente conscientes, porque Satanás, el enemigo, ronda alrededor de vosotros como un león rugiente y busca cualquier oportunidad para haceros caer. Resistidle y combatidle Conmi- go. Combatidle con vuestras oraciones. Vuestrasoraciones son el arma más podero- sa contra él. La obediencia y la humildad ha- cen huir al demonio. Dios os está ofreciendo el don de SuAmor. Responded a Sus llamadas Misericordiosas. Dios está hablando, Él yYo os llamamos a la conversión desde los cuatro rincones de la tierra porque el tiempo apremia. HijitosMíos, permaneced pequeños y sencillos. Sed la sal de la tierra permaneciendo pequeños, porque sois la luz del mundo, sois las almas predilec- tas de Nuestro Corazón... y el Reino de los Cielos pertenece a los niños y a los muy pe- queños... Me estoy apareciendo hoy en varias na- ciones para volver vuestros corazones hacia Cuaderno 42 ΙΧθΥΣ
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