La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 406 Vengo a vosotros, pequeños Míos, con Mi Corazón en la Mano. Sé lo pobres que sois, pero ¿puedo compartir con vosotros vuestra comida? ¿ApagaréisMi sed? ¿Alivia- réis Mis Llagas? No, vosotros no Me habéis buscado a Mí, soyYo quien os he buscado a vosotros, y os he encontrado desnudos en este desierto en el que vivís. Permitidme entrar en vuestro corazón y os adornaré majestuosamente. Si Me permitís entrar en vuestro corazón, os haré ver Mis Heridas, que Me fueron causa- das en casa deMismejores amigos. Os asom- braréis de su profundidad y quedaréis impre- sionados por las numerosasmarcas infligidas salvajemente en Mi Cuerpo. Las Heridas de Mi Cuerpo son tales, queMe dejaronmutila- do en el curso de su propia batalla. Yo os digo solemnemente que el que no acoge el Reino deDios como un niño peque- ño, jamás entrará en él. Buscadme con senci- llezdecorazónyMeencontraréis.NoMepon- gáis a prueba yMe veréis, reconociendo Mi Omnipotencia. No permanezcáis distantes y fríos anteNuestrasLlamadas, nohagáis oídos sordos aNuestrasLlamadas. EscuchadNues- tras súplicas, abrid vuestros oídos y recono- ced la Llamada del Pastor. Si sois débiles,Yo os levantaré y os llevaré sobreMisHombros. Estoy dispuesto a borrar cada uno de vues- tros pecados con Mi Pureza y Mi Luz. ¡Oh, amigo! ¿Por qué sigues vacilando entre dudas? Tu cordón umbilical continúa unido a Mí. Yo soy la Fuente de tu aliento, soy la Generosa Fuente que todo lo nutre, te doy vida con Mi Palabra y te preservo de la muerte. No son las diferentes cosechas que comes, amigo Mío, las que te dan vida, soy Yo quien te da vida. ¡Alza, pues, tus ojos haciaMí, atesoraMi Palabra en tu corazón, y vivirás! Ven a pedirme que abra tus ojos yYo vendré solícito a arrancarte el velo, amigo Mío. Ven a pedirme que te haga volver de tu exilio, en el que tantos de vosotros os habéis extraviado, y Yo acudiré volando a ti. Aun- que en tus días de maldad hayas levantado un muro enMi Camino para separarme de ti, Yo derribaré ese muro con un soplo de Mi Aliento, y luego te recordaré Mi Amor. Te recordaré que Yo soy Quien más te ama, y que tu morada es Mi Sagrado Corazón. Os recordaré que no hagáis diferencias entre vosotros por Mí. Os recordaré que estéis unidos de corazón y de alma, y que os améis unos a otros como Yo os amo. Sí, soyYo, el Constante Recordador deMi Palabra que os habla para refrescar vuestra memoria. RecibidMi Espíritu Santo... Yo os bendigo a cada uno y, en este mismo instante, voy a dejar en vuestra frente el Sus- piro de MiAmor. Sed uno. 13 de abril de 1990 (Viernes Santo – Mensaje para todos los que trabajan para difundir estos mensajes.) La paz esté contigo.Yo soy Quien estimula a Mis instrumentos. Deja de preocuparte. Yo estoy a tu lado, hijita Mía. ¿Señor? Invádeme. Lo haré si túMe dejas. Hazme sitio.Yo te amo. ¿Te das cuenta de que a través de Mí se dará a conocer Mi Mensaje? Yo tengo las llaves de todas las puertas. Si sobreviene algún impedimento, recuerda queYo lo he permiti- do para Mi Gloria. Sé sutil con Mi Obra, y digo lo mismo a todos los que he escogido para esparcirMis semillas. Los queMe fallen serán reemplazados. Sed inteligentes como serpientes, pero in- ofensivos como palomas. No temáis a nadie. Estad alerta a los peligros. Confiaos los unos a los otros, compartid los unos con los otros, permaneced todos en Mi Amor. Recordad que no sois vosotros los que Me habéis bus- cado. SoyYo quien os ha escogido y soyYo quien os ha formado, transfigurado y llena- do de celo. Os he dado una tarea a cada uno para que vayáis y deis fruto. SoyYo quien os ha encargado este trabajo. Os amo y os guiaré hasta el final. Perseve- rad hasta el fin. No os durmáis para no dar Cuaderno 42 ΙΧθΥΣ
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=