La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 401 dos a través de Él y por Él. La abnegación os conducirá por el camino de la perfección. Yo, vuestra Santa Madre, intercedo sin cesar por todos vosotros ante el Padre, por vuestro abandono voluntario y para que os hagáis perfectos. Jesús y Yo venimos a vo- sotros de esta manera para advertiros y despertaros de vuestro sueño. El tiempo vue- la y aunque muchos de vosotros os habéis despertado, Satanás, redoblando su malicia y sus trampas, ha hecho volver a caer a bue- na parte de vosotros en un profundo sopor. Su meta es dividiros, crear peleas entre vo- sotros y arrancaros de laViña. Resistid a to- das las tentaciones. Resistid al mal y vencedlo con el amor. Venced el egoísmo con los sacrificios, venced la malicia con el bien. Probad a Dios vuestro amor hacia Él con buenas acciones. Amad a vuestro prójimo como a vosotros mismos. Nuestros Mensa- jes deben ser seguidos y no sólo leídos. Hay que vivirlos. Probad a Dios que sois Sus hi- jos siendo puros, humildes, obedientes y modestos. Sacerdotes Míos... Os amo: vosotros sois las ovejas que Jesús recoge en Sus Brazos e instruye. Venid a extraer del Sagrado Cora- zón de Jesús para reavivar vuestro amor en una llama ardiente, y así transmitirla a los corderos de Jesús. Seguid al Rey de la Paz y aprenderéis a conocerlo. Jesús, que es el Sacrificio, os ayudará a sacrificaros más. Encontradle, amadísimos, en la sencillez de corazón. Dios no es complicado. El Santo de los Santos habla primero de una manera y luego de otra, para haceros comprender que el tiempo apremia.Yo estoy llena de dolor y ahogada en Lágrimas, y Mi Corazón se hin- cha de tristeza al ver a tantos de Mis hijos en un profundo sueño, rechazando todas Nues- tras advertencias Misericordiosas.Yo os lla- mo de la mañana a la noche, Me aparezco en todas partes del globo, suplicándoos que os convirtáis y os acerquéis a Dios. No vengo, amadísimos hijos Míos, a haceros reproches, vengo por amor para advertiros, ayudaros y educaros en vuestro crecimiento espiritual. Dado que soy vues- tra Madre, observo cómo vais creciendo. Os amo yMi meta es enseñaros a crecer enDios. Aceptad con alegría estos días de gracia. Dios no os ha abandonado, ni tampoco os ha condenado. Nunca ha apartado Su Santo Rostro de vosotros, por lo tanto recibid Su Espíritu Santo de Gracia con alegría y cánti- cos. Llenad de gozo Nuestros Corazones y pro- pagad Nuestros Mensajes hasta los confi- nes de la tierra y, mediante Ellos, convertid a otras almas. Deseo ver todas las iglesias lle- nas, vivas y cálidas, así que vivid Nuestros Mensajes. Estoy derramando gracias sobre vosotros para alentaros. Benditos seáis. Acercaos a la Cruz, a los Pies de Jesús, como estuve Yo con Juan y las Santas mujeres. Venid a adorarlo, venid a adorarlo. Que el Espíritu de Santidad habite en vosotros por siempre jamás. Yo, vuestra SantaMadre, os bendigo a vo- sotros y a vuestras familias. (Lectura bíblica: Mt 5,17-26.) 29 de marzo de 1990 Flor, te doy Mi Paz. Lleva Mi Cruz hasta el final. No olvides nunca Mi gran amor por ti, un amor que ningún ser humano podrá darte jamás. Recuerda siempre Mi suave dominio. Es- toy encantado de tenerte junto a Mí de este modo.Yo te he favorecido, por tanto ¡alégra- te!Vassula, tú no habías ni rezado ni sentido ningún amor por Mí. No te acusé por tu ari- dez ni por tu hostilidad haciaMí.Aún así, por Compasión, saqué tu alma del abismo.Esto, hijita Mía, debería estar grabado a fuego en tu mente. Yo, el Señor, te amo. Ven, un día lo com- prenderás plenamente. Levanta ahora tus ojos hacia Mí y di: “¡Alabado sea el Señor! ¡Gloria a Dios!” Yo, el Señor, te bendigo. Cuaderno 41 ΙΧθΥΣ

RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=