La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 397 23 de febrero de 1990 (Viernes – A las 3 de la tarde, sin falta, fui a la cita de Amor para encontrarme con Je- sús en Su Pasión y Su Cruz.) 2 de marzo de 1990 (Martes – Jesús se encontró de nuevo con- migo en Su Pasión y Su Cruz.) HijitaMía, estamos compartiendoMi Pasión por las siguientes razones: por la conversión de las almas, para reparar, por todos los que distorsionan Mi Palabra, por esos maestros que asumen queYo no he resucitado con Mi Cuerpo, por los queMe asfixian diferencián- dose unos de otros en Mí, por la insinceri- dad que reina entre los que rodean aMiVica- rio, por la insinceridad que reina entre los que claman por la Paz y la Unidad pero lo hacen con palabras muertas, por los que ahogan la Voz de Mi Espíritu Santo y por todos aque- llos que continúan viviendo con granmaldad bajo estos cielos. Bienamada, repara por to- das esas almas que Me llevan hora tras hora por el camino del Calvario.Todas esas repa- raciones no son en vano. ElAmor te asistirá a ti también 1 . Ven. 3 de marzo de 1990 ¿Jesús? Yo soy. No seas nunca descarada. Menosprecia todo lo que no viene de Mí. Yo soy Puro y Santo. De otro modo ¿cómo puede obrar Mi Espíritu en ti como Yo deseo? 2 Vassula, no hay nada que puedas hacer sin Mí. Soy Yo quien glorificará de nuevo Mi Nombre. Los pecadores volverán a Mí. Mi Nombre será Santificado y lo queYo he dicho, lo cumpliré. HijitaMía,Yo soy el Revelador de losMiste- rios y estoy descubriendo a muchos lo que ha de suceder. Tú eres una de Mis almas es- cogidas a las que he reveladoMi Santo Ros- tro yMis intenciones.Todo lo que tienes que hacer es seguir transmitiendoMis Mensajes. Tú no tienes que convencer a nadie. Flor, haz todo lo que puedas y Yo haré el resto. Yo sé lo limitada que eres pero no te preocupes:Yo estoy a tu lado para animarte. Multiplica tus oraciones. Deléitame permaneciendo cerca de Mí.Acuérdate: estabas muerta yYo te he resucitado. Eras fría Conmigo yYo reavivé Mi Llama en ti para consumirte conMiAmor. Eras apática Conmigo peroYo te hice fervo- rosa y sedienta de Mí. Durante años, Yo, tu Dios, viví en tu de- sierto sin encontrar descanso ni consuelo por parte de una criatura queYo había creado con tantoAmor. Con gran consternación, te veía deslizándote lejos de Mí. Yo sólo tenía que decir: “¡Que este desierto y esta tierra árida exulten!”. Pero quería tu cooperación. No quería violar tu libertad. Para liberarte, bienamada, tuve que arrastrarte hasta el de- sierto y dejarte sola. Sólo entonces te diste cuenta de lo desnuda que estabas y de lo manchada que estaba tu alma. Y así, aterrori- zada, viniste corriendo a Mis Pies. Te diste cuenta de lo insuficiente que eras por ti mis- ma. Entonces te hice comprender cómo ha- bía sufrido Yo en tu desierto y cómo habías hecho que Mis Labios se volvieran más se- cos que el pergamino por la sed de amor. Luego te hice ver que tu interior se había convertido en el erial perfecto para que ani- dara en él la víbora y pusiera sus huevos en ti sin temor 3 . Después permití que se cayera el velo de tus ojos para que pudieran ver Mi Belleza, y te toqué con Mi Dedo, transfigurándote. Fui por todas partes buscando el medio de po- 1 Jesús se refiere a cuando yo esté viviendo Su Pasión esa tarde. 2 Jesús me reprochaba ciertas murmuraciones mías acerca de alguien. 3 Al principio de esta revelación, Dios me dio una visión del interior de mi alma., mostrándome que estaba alimen- tando a una víbora. Cuaderno 41 ΙΧθΥΣ
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=