La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 395 seáis que Él esté muy cerca de vosotros y saciaos de Sus Frutos. Dios es vuestro Creador y también puede ser vuestro Edu- cador. No dejéis de orar cuando todo os vaya bien, orad incluso en medio de vuestra ale- gría.Venid a alabarle, venid a exaltarle. Dios es también vuestro Guardián, confiad en Él y nunca os fallará porque Su Luz es vuestra Guía en la oscuridad. Observad Sus Manda- mientos, amadísimos, sed dóciles en las Ma- nos de vuestro Padre.Aceptad con fervor la Sabiduría como Educadora y Guía vuestra. Creced en Sabiduría, creced en el Espíritu del Señor a fin de que podáis estar en paz y en perfecta unión con Él. Un consejo más para hoy: seguid el sen- dero de la Fe observando la Ley. Por favor, vivid Nuestros Mensajes, meditad Nuestros Mensajes. Sed conscientes de la gran alegría que nos da a Jesús y a Mi enseñaros, pero Nuestra alegría no será completa hasta el día en que hayáis vencido totalmente vuestro le- targo y os abandonéis enteramente a Dios, confiando en Él. Yo os bendigo a cada uno. Recordad Nuestra Santa Presencia, no Nos dejéis atrás... Orad, amadísimos hijosMíos. Llenad vuestros días con la Presencia delAmor. CUADERNO41 13 de febrero de 1990 (Hoy, mientras rezaba el rosario con (…), justo cuando estábamos en el cuarto miste- rio doloroso, Jesús con la Cruz a cuestas, entré de repente en una especie de rapto. Me quedé sin voz y sólo podía susurrar. Pro- nunciaba cada palabra con gran dificultad. Me encontraba en la Pasión, participando de los sufrimientos de Jesús. Durante el quinto misterio, la Crucifixión, me pareció que iba saliendo lentamente de aquel esta- do. Al acabar me sentía pesada, mi habla y mis movimientos eran más lentos que de costumbre. Mi espíritu seguía sumido en Su agonía.) ¿Jesús? Yo soy, alma queridísima. Mi Agonía es in- mensa. Déjame compartirla contigo. Haz en ti Mi cielo. Bendíceme. ElAmor te ama. La Paz esté contigo. Mírame... ¿Estás dispuesta a sufrir Mi Pasión? ¿Estás dispuesta a sacrifi- carte más? Estoy dispuesta a hacer Tu Voluntad. Entonces Yo y tú vamos a compartir cosas mayores. Vassula, come poco hoy y ayuna estrictamentemañana. Compláceme y consá- grame tu día. No escribas más por ahora. Quiero que hoy recuerdes plenamente Mi Presencia. Yo te amo y te bendigo. Nosotros, ¿recuer- das? Ora. 15 de febrero de 1990 ¿Jesús? Yo soy.Apóyate enteramente enMí. Convo- car a Mis corderos para alimentarlos conMi Pan, Me glorifica.Ven, déjame darte algunas palabras de Luz:Yo soy la Resurrección que hace volver los muertos a la Vida. Sigue tu camino ahora y, ¿recuerda...? ¡Vamos, dilo! ... Tu Presencia, Señor. Sí, Mi Presencia, y también la de Mi Madre, hija. 16 de febrero de 1990 (A primera hora de la tarde (…) y yo nos arrodillamos delante de mi pequeño altar para rezar el rosario, los misterios doloro- sos. Nada más empezar el misterio doloroso de Getsemaní, comencé a tener gran dificul- tad para pronunciar las palabras. Era in- capaz de decir una sola palabra y parecía como si mi espíritu entrara otra vez en una Cuaderno 41 ΙΧθΥΣ

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