La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 390 Sí, Señor. ¿Nosotros? Sí, Santa Madre. Tú eres Mi flor. 21 de enero de 1990 La paz esté contigo. No dejes nunca de de- searme. Yo estoy siendo glorificado y tú, pequeña, te estás purificando. Deslízate a las profundidades de Mi Sagrado Corazón y déjame ocultarte ahí.Te quiero sólo paraMí. Te amo celosamente. Tu Dios te ama a pesar de tu nada, de tu incapacidad para seguir Mis preceptos y adaptarte a Mi Ley. Te amo con locura a pesar de tus imperfecciones. Te amo porque quieres seguirme, Mi pequeño cor- dero..Yo te alzaré sobreMis Hombros y ven- drás Conmigo adondequiera que vaya 1 . 22 de enero de 1990 (Mensaje para Francia, para la reunión de oración del 11 de febrero de 1990 en Niza.) La paz esté con vosotros. Yo soy el Espíritu deAmor, de Paz, de Re- conciliación.Yo soy Quien más os ama. Yo soy vuestro Creador. Os digo solemne- mente que continuaré derramandoMi Espíri- tu Santo sobre vuestros hijos e hijas como no ha sucedido nunca desde hace muchas generaciones, a fin de alimentaros directa- mente con Mi Propia Mano e inculcar toda Mi Ley en vuestros corazones. En estos tiempos os estoy revelando a to- dosMi SantoRostro. Sí, Mi SantoRostro bri- llará sobre vosotros, amadísimos Míos. Os revelaréMi Gloria. Y tú que quizás noMe co- noces todavía, vendré también a ti y tomaré tu mano en la Mía para colocarla sobre Mi Sagrado Corazón. Te haré sentir los Latidos deMi Corazón y, si entoncesMe lo permites, seduciré tu pequeño corazón, lo consumiré conMi ardienteAmor y te haré enteramente Mío. Si os abandonáis aMí, os formaré aMi Di- vina Imagen. Os devolveré vuestra divinidad y os haré santos como Yo soy Santo. Venid pues a Mí, vuestro Salvador. ¿Por qué bus- car en otra parte? ¿Por qué buscar lo que el mundo ofrece y no dura? Buscad lo que es Santo y Eterno. ¿Por qué fiarse de lo que el mundo ofrece, cuando lo que ofrece no dura? ¿No habéis oído antes lo que Yo he dicho, que toda carne es hierba? La hierba se seca, la flor semarchita, peroMi Palabra per- manece para siempre. Volveos hacia Mí y confiad enMiAmor. Hijitos Míos,Yo soy el Camino, laVerdad y laVida. No escuchéis alTentador que bus- ca la ruina de vuestra alma; su imperio está en el mundo. Más bien escuchadme a Mí, vuestro Dios, que os ofrezco hoy Mi Mano y Me inclino hasta vosotros para levantaros del polvo y haceros santos en Mi Corazón. Escuchadme y heredaréis Mi Reino. Venid aMí y haced las paces Conmigo. Os legoMi Paz, una Paz que el mundo no puede daros. Ven, tú que no Me has reconocido todavía como tu Redentor, y despréndete de las cosas elementales que no pueden ni ele- var ni alimentar tu alma. ¿Por qué estar escla- vizado a ellas?Vuelve aMí, aún con tumise- ria y con tu culpa.Yo te acepto tal como eres y te digo que te he perdonado ya. Déjame decirte, hijo Mío, que nadie siente por ti un amor más grande que el Mío. Alza tus ojos hacia Mí y contempla Quién te está suplicando: soy Yo, Jesús, tu Salva- dor, que vengo a ti hoy, hablando por boca incluso de los más pequeños de vosotros. Vengo descalzo 2 y como un Mendigo a pe- dirte una respuesta de amor. Estoy buscan- do tu corazón, no Me rechaces... Día y no- 1 El Amor de Jesús me inundaba. No puedo describir con palabras Su GranAmor. 2 Descalzo: con sencillez, sin escoger almas particularmen- te santas para manifestarse a través de ellas. Cuaderno 40 ΙΧθΥΣ

RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=