La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 386 Orad por los que se niegan a escuchar, para que, en vez de reticentes, estén dispues- tos a escuchar un sermón o una revelación inspirada por el Espíritu. Orad para que pue- dan comprender cómo obraMi Espíritu de di- ferentes maneras y cómo Mi Espíritu os en- seña, os recuerda, os advierte. Orad para que dejen aMi Espíritu expresarse libremente. Yo no revelo nada nuevo. Os he dicho todo esto de antemano para que vuestra fe no sea quebrantada cuando vengan tiempos más duros. Recordad, pequeños, que aquel que jamás ha tenido una prueba sabe muy poco.Yo , porMi parte, velaré constantemen- te por vosotros, pero deseo que también vosotros Me ofrezcáis vuestro pleno aban- dono a fin de poder moldearos según Me plazca. Quiero que seáis como arcilla en ma- nos de un alfarero. Me propongo remode- laros a todos a Mi Divina Imagen. Me pro- pongo devolveros la divinidad que teníais anteriormente, pero que perdisteis. Flores Mías,Yo soyQuienmás os ama. Os bendigo a todos, dejando en vuestras fren- tes el Suspiro de MiAmor. Sed uno. Ven, escucha a Mi Madre. Recibe Mi Mensaje, Vassula.Yo te bendigo, flor. Te bendigo, Santa Madre. Te escucho. La paz esté con vosotros. Jesús yYo os ben- decimos a todos. El Santísimo está en medio de vosotros y la Sabiduría es vuestro Maestro. Escu- chadme, Nuestro Amor por vosotros es tal que nadie en la tierra podrá llegar a entender- lo nunca, ni de lejos, pues nadie ha visto ja- más aDios 1 . El Santísimo ha reveladoSuSan- to Rostro a vuestra nación. Ha descubierto SuAmor y os ha mostrado las Heridas de Su Sagrado Corazón. Dios ha amado tanto al mundo que ha en- viado a Su Hijo único para ser el Sacrificio expiatorio que quita vuestros pecados: Él, que tiene Su puesto a la Diestra de Dios Pa- dre, por Su Infinita Misericordia ha descen- dido para estar con vosotros de esta manera especial y para estar presente en medio de los Suyos. El Santo de los Santos ha venido a recordar a vuestra nación que viva santa- mente porque Él es Santo. Ha venido a recordaros que toda carne es como hierba y su belleza como flor silvestre: la hierba se seca y la flor se cae, pero Su Palabra perma- nece para siempre 2 . Hijitos Míos, laViña del Señor se está ex- tendiendo en vuestros días por muchas par- tes del globo, y SuVoz se oye más y más en vuestro desierto. Él seguirá multiplicando esos pequeños oasis de Su Reino, a fin de que Su Reino en la tierra sea como en el Cie- lo. No os extrañéis ni os asombréis. Por el contrario, ¡alegraos!Alegraos de que Su Es- píritu Santo se esté derramando tan profu- samente sobre cada nación, suscitando nue- vos discípulos. Si tan sólo Nos escucharais hoy y no endurecierais vuestro corazón como en los tiempos de la Rebelión... El tiem- po vuela y os imploro que Nos escuchéis, porque dentro de poco tiempo ya no Me ve- réis. Mis queridos hijos, vivid en Cristo, vivid en Él. Estad siempre preparados para en- contraros con el Señor, porque el Señor está en medio de vosotros. Estad contentos y ale- graos Conmigo. Continuad haciendo todas las cosas que habéis aprendido de Nosotros. Vivid Nuestros Mensajes y Dios os los acla- rará. Meditad Nuestras Palabras para que fi- nalmente el Plan de Dios se haga realidad. Su intención es transfigurar vuestros cuerpos en una copia de SuDivina Imagen. Se propo- ne llevaros de vuelta a la divinidad y hacer de todos vosotros Un Solo Cuerpo Puro y Santo. 1 Nadie ha visto jamás a Dios. Esto significa que nadie ha comprendido nunca plenamente el Amor de Dios. Por eso “nosotros” no Le hemos “visto”. 2 1P 1,24-25; Is 40,7-8. Cuaderno 40 ΙΧθΥΣ

RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=