La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 383 1990 5 de enero de 1990 ¿Señor? Yo soy. Apóyate en Mí, date cuenta de lo débil que eres. Permíteme guiarte, sinMí es- tás perdida y en la oscuridad.Yo soy la Luz, la Luz para guiarte. Ten cuidado porque el demonio está siempre, y más que nunca, de- cidido a hacerte caer y confundirte.Ven, es- posa Mía, sé uno Conmigo. Yo conozco tu debilidad, sé cómo, al menor ataque, tu espí- ritu se estremece y tu alma se llena de angus- tia.Yo soy Paz y es en Paz como te conduzco y es con Amor como guío tus pasos. ¿Acaso no conozcoYo todos esos tormen- tos, bienamada? Permíteme obrar en ti, y en- tonces todo se cumplirá. Mi Mensaje 1 te será dictado muy pronto, estate preparada. Jesús es Mi Nombre y Jesús esAmor. Crece enMi Espíritu, pues si no ¿cómo podrás dar testi- monio? Te estoy preparando en todos los sentidos para dar testimonio y glorificarme. Te amo, entra enMi Corazón Divino y ab- sorbe de Mí.Acaríciame a Mí, tu Señor, con integridad y humildad. Yo soy tu Maestro y Educador que jamás te abandona, aunque a menudo te sientas así. Recuerda que, sinMí, eres incapaz de hacer ni el menor trazo. Yo soyAquel que te conduce y te instruye. Es- toy a tu lado, déjame guiarte de este modo. Ora y obtendrás fortaleza en tu fe.Yo te ayu- daré a observar. Ven, ¡Yo, Jesús, te amo! 2 (Más tarde:) Quédate en paz ahora, hijitaMía, deja de lado tus preocupaciones en Mi Presencia. Míra- me en silencio. Estate en paz, siente Mi Paz. Yo estoy cerca de ti, pero no puedes verme con tus ojos físicos. Estoy cerca de ti y te he enseñado a discernirme, hijita Mía, como he enseñado a otros. Incluso hoy sigo enseñan- do a algunas almas escogidas a oírme y a discernirme. Descansa. Ven, ¿nosotros? Para siempre jamás. Te bendigo, Señor. ¿Jesús? Yo soy. MiAmor por ti es eterno, Mi Fideli- dad hacia ti es eterna. Abandónate a Mí to- dos los días y Yo haré el resto. Órame ince- santemente.Yo estoy siempre deseoso de oír tus oraciones. NoMe olvides nunca,Yo nun- ca me olvido de ti. Por tanto piensa en Mí constantemente. ¡Si tan sólo supieras, hijita Mía, lo cerca que estoy de ti! Trátame como a un Rey y sé consciente de lo desnuda que estabas y de cómo cubrí tu desnudez conMis Gracias. Sé consciente de cómoYo tu Rey, te he tenido en cuenta, a ti que no eres nada, te he formado y te he levantado.Así que ten pa- ciencia con aquellos a quienes no he dado tanto como te he dado a ti. ImploraMi ayuda yYo te la daré. No te estoy culpando, te amo y por eso no quiero que caigas.Te recordaré siempre Mi Presencia para vencer el mal.Te recordaré siempreMis preceptos. Tómalos y aprécialos. Recuerda que es elAmor el que te está hablando y que tú estás obrando en el Amor.Te quiero perfecta, te quiero indulgen- te y devota. Recuerda siempreMi Presencia. Sé uno en Mí. 1 Para el grupo de oración. 2 Sabía que Jesús quería decirme esto, pero yo no quería que se escribiera porque algunas personas habían objetado que en esta revelación hay, según ellas, demasiados “Yo te amo”. Pero Jesús lo escribió de todos modos y tan rápida- mente que no tuve tiempo de alzar la mano del papel y, con Santo Humor, añadió además un gran signo de exclama- ción... ΙΧθΥΣ Cuaderno 39
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=