La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 376 Anhelo esconderos en lo más hondo de Sus Profundidades, esconderos para siempre y guardaros sólo paraMí. Flor, ámame, ámame, adórame, adórame yYo haré el resto.Apren- de a decir: “Jesús, haz demi corazón Tu lugar de descanso. Ven a descansar, Señor.” 17 de diciembre de 1989 (Sentí al Señor muy lejos de mí. Cuando sien- to esto, me lleno de pánico. Sé que es ente- ramente mi culpa, pero no deja de ser otra dura prueba. En mi cuaderno personal, sólo salen garabatos de mi mano. El Señor acu- dió inmediatamente en mi ayuda y me dijo, por escrito: “¿Tengo que recordarte que no dejes tu mano “suelta”? Quiero que escuches. Yo estoy cerca de ti, pero tu espíritu está lejos deMí. ¡Escucha! ¡Yo, el Señor, quiero quees- cuches! Únete a Mí, sé uno Conmigo, Yo y tú, tú yYo. Sólo entonces podremos NOSO- TROS trabajar como uno solo, ¿lo entiendes? Ten cuidado, Vassula. Estando unidos, NO- SOTROS podremos hacer una labor con- junta.” Había sentido pánico porque, después de haber recibido estas revelaciones y haber sido guiada de una manera tan extraordi- naria, de haber saboreado el Cielo y la Pre- sencia de Dios, sin ningún mérito por mi parte, me parecía que de pronto el Cielo había cerrado un tanto sus puertas: ya no sentía Su Presencia.) No tengasmiedo. He esperado con impacien- cia estos momentos en que estaría contigo. Así que no pienses nunca jamás que te es- toy dejando fuera. Simplemente te he puesto a prueba para recuperarte de tu letargo, y tra- bajaré contigo hasta el fin. Que tu corazón exulte de gozo en Mi Presencia. Aún tengo muchas cosas que decirte pero ahora no se- rías capaz de tomar nota de todo. Eres frágil y sé que eres también débil. Ven, no necesitas hablarme con palabras para decirme que Me amas. Háblame con el corazón. Desearme, amarme, contemplarme será entonces hacer MiVoluntad, porqueMi Voluntad es que Me ames y Me adores. Así pues, haciendo sencillamente esto,TODO se realiza en el Silencio. Ofréceme tu voluntad. Ofréceme todo lo que tienes, tu voluntad, tu “yo”, tus gustos, todo. Señor mío, Te ofrezco mi voluntad, mi “yo”, mis gustos y todo lo que Tú quieras. Siéntete LIBRE, Rey mío, de tomar de mí, una y otra vez, cuanto Te plazca. A cambio, ¿quieres todavíaMi Cruz de Paz y Amor? Sí, Señor mío, por entero. Incluso si, a cau- sa de Su tamaño, caigo al suelo derrenga- da. La llevaré, aunque tenga que arrastrar- me de rodillas. Hija, Mi Cruz de Paz y Amor santificará a muchos de Mis hijos. Déjame entrar y des- cansar en tu corazón.Yo , el Señor, te bendi- go. Bienamada, espera y verás. ¡Me gusta tanto cuando dices: “Espera y verás”! Lo sé, pequeña. ¿Nosotros? Sí, Señor. ¿Nosotros? Sí, Santa Madre. 18 de diciembre de 1989 Vassula Mía,Yo, el Señor, te alimentaré ante los mismísimos ojos de tus perseguidores. Siente Mi dolor al verte entre esos lobos, hi- jitaMía... Cuaderno 39 ΙΧθΥΣ ΙΧθΥΣ

RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=