La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 374 cuenta de que Yo doy y pido en consecuen- cia. No exigiré jamás de un almamás de lo que ella pueda ofrecer. No le pidomás de lo que le permita su capacidad. Yo pido a cada alma una pequeña correspondencia a Mi amor, una sonrisa, un pensamiento, una palabra amable. Una sola palabra que salga de su corazón será recibida como unmillón de ora- ciones. Esto es de suma importancia: hasta un simple pensamiento será paraMí algomuy valioso. Amo a cada alma con locura. Soy un Dios muyTierno yAfectuoso. Soy Suave conMis retoños. Quienquiera que Me presente ante Mis retoños como un Dios exigente y pronto a la ira, perjudica aMi Iglesia.Yo soy pacien- te y lento a la ira, pero presto a perdonar y olvidar. Nadie debe decir que sólo busco a los san- tos. SeMe conoce por ir a buscar a los enfer- mos y a los miserables. Su miseria Me atrae, su incapacidad para llegar a Mí Me infunde aún más deseos de acercármelos para estre- charlos contra Mi Corazón. Yo soy Jesús y Jesús significa Salvador, y vengo a salvar y no a condenar. (Más tarde:) Hijita Mía, ¿crees que soy Yo, Jesús, quien se encuentra contigo de este modo particu- lar? Sí, Señor, lo creo. ¿Crees que soyYo, Jesús, quien ves a tu alre- dedor todo el tiempo? Sí, así lo creo, Señor. ¿Por qué me lo pre- guntas? Para oírtelo decir, hijita. Sé entonces dichosa y bendíceme, pues gozas del favor de Mi Padre. Sin embargo, debes trabajar y elevar tu alma constantemente.Te he dado la gracia de verme con los ojos de tu alma y de discer- nir MiVoz. No permitas que el mundo temo- nopolice, ahora que ya no le perteneces. Mi Sabiduría acrecentará tus conocimientos. Sé amable con los pobres como Yo soy amable contigo. Defiende su causa. Ningún padre abandona a su hijo en el desierto, por lo tanto, sé paciente como Yo soy paciente contigo. Hija, no trates de descubrir cosas que están por encima de tu capacidad, por- que podrías engañarte por tu propia presun- ción y así engañar también a los demás. Con- fía en Mí y Yo te daré las enseñanzas que puedas asimilar, según tu capacidad. Escu- cha Mis Palabras y jamás las de otros.Apó- yate en Mi Hombro cuando estés fatigada. Deja que Mi Hombro sea tu Cabezal, y Mi Sagrado Corazón tu Morada. (Más tarde:) Aliméntate de Mí, aprende de Mí. Consuela aMis hijos. ¿Quieres escribir ahora? 1 Me en- canta sentir que te aferras a Mí. La devoción mantendrá tus ojos abiertos y tu alma alejada del sueño. Ven, alégrate de que Yo te haya resucitado de entre los muertos, de entre los que yacen muertos desde hace años y están ya descompuestos. Jesús, Te he pedido esto antes y Te lo pido de nuevo. Si es Tu Voluntad, haz con los muertos, hasta con los que están ya descom- puestos, lo mismo que has hecho conmigo. Resucítalos a la Vida y permíteles vivir bajo Tu Luz. Lamuerte será consumida por la victoria, ante el Resucitado, porqueYo soy laVida.Yo soy laResurrección y laVidaMisma, y quienquie- ra que venga a comer Mi Carne y a beber Mi Sangre tendrá vida eterna. Ven, te dictaré más revelaciones sobre Mi Santa Eucaristía.Yo , el Señor, te bendigo por venir a estar Conmigo de esta manera y por permitirme utilizarte para escribir Mis Pala- bras. Trabaja con ahínco, Vassula Mía, no 1 Yo me “aferraba” a Jesús sin querer soltar ese instante ni dejarle “irse”. Cuaderno 39 ΙΧθΥΣ

RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=