La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 372 (Más tarde:) (Sentí que Jesús me llamaba y no pude evi- tar salir corriendo hacia Él.) Hija, tú eres la niña deMis Ojos, que nadie te induzca a engaño haciéndote pensar lo con- trario. Tu debilidad Me seduce incesante- mente, tu incapacidadMe recuerda la deMis primeros discípulos, cuando tenían que de- pender constantemente deMi Maestría. Hija, adórame y aférrate a Mí, porque Yo soy la Vida. Vassula Mía, la obediencia a Mí, tu Dios, es antes que la obediencia a los hombres. Me- dita estas palabras. Señor, hoy me cuesta concentrarme. Eleva tu alma hacia Mí, reduciendo tus pen- samientos externos. Recógete y siente Mi Presencia. Que tu alma se eleve de la medita- ción a la contemplación. Llega hasta Mí, tu Dios, en el silencio. Ven a Mí en adoración contemplativa, ¿lo entiendes? Reza el rosario ahora. (Jesús quería que rezase el rosario durante el dictado.) Mi Madre yYo te escuchamos. (Hoy se meditan los misterios gloriosos. Recé el comienzo del Rosario hasta el pri- mer misterio.) Yo resucité. ¿Quieres que oremos? Te voy a ayudar a meditar. Vamos. (Después del primer misterio Jesús me dijo:) Cuida de no perder tu concentración. Adéntrate en el siguientemisterio, cuandoYo ascendí al Padre. Bienamada, ora.Amén... Entra ahora en Mi tercer misterio, cuando Mi Espíritu Santo descendió en forma de len- guas de Fuego. Ora por el próximo Pentecos- tés.Vuestra generación ya siente los dolores de Su parto. La noche casi ha pasado, está a punto de romper el alba y, cuando lo haga, el mal, que merodea a sus anchas en la noche, huirá al amanecer. Sí, en verdad, Mi Espíritu de Gracia se derramará sobre toda la humani- dad, y vuestra generación será alimentada directamente por Mí. Seréis instruidos y guiados por Mí, e incluso Mis santos y Mis ángeles, desde lo alto, saldrán a vuestro en- cuentro en cada esquina. Haré llover sobre vosotros Mi Pan. ¡Alegraos y estad conten- tos!Yo, el Señor, soy la Luz del mundo. Que los que tengan oídos, oigan. ¡Ánimo, pronto os llegará la aurora! Vamos,medita....Ahora viene el cuartomis- terio, laAsunción de Mi MadreAmadísima. Recibe Mi bendición y medita. Alma bendita, entremos ahora en el quinto misterio en el queYo, el Señor, corono a Mi Madre y La nombro Reina del Cielo. Hija, deseo que contemples este glorioso miste- rio.Vamos.Toda devoción aMi Madre agra- da a Mi Corazón. Ven, escribe.Yo estoy cerca de ti.Alégra- te, alma.Toma el lápiz y copia todo esto. 6 de diciembre de 1989 Señor mío, enséñame, si te parece bien, a ser paciente como lo fue Job aferrándose a Ti. Confía en Mí. Yo te enseñaré Mi propia pa- ciencia. Señor mío, si es Tu deseo, infúndeme valor como a Tus discípulos. Flor Mía, te recordaré cómo soportéMi Cruz sin tomar en cuenta Su vergüenza. Entonces no renunciarás por falta de valor. Estás guia- da por Mi Espíritu. Mi objetivo es poner tér- mino al ateísmo. ¡Ah, hijitaMía! Nomuchos escucharánMi Voz porque tu generacióncarece de humildad. Cuaderno 39 ΙΧθΥΣ ΙΧθΥΣ

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