La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 368 permanecerá contigo hasta el día en que Yo venga a buscarte. ¡Sé dichosa de que Yo esté dispuesto a alimentarte de esta manera! ¡Sé dichosa de que esté dispuesto a dejarte este don hasta el final! ¡Sé dichosa de que te haya favorecido tan altamente! ¡Sé dicho- sa, hija, de queYo te haya devuelto la vida! Te bendigo por ese poquito de fe que Me das.TomaMi Cruz, abrazaMi Cruz. Mi Cruz es tuVida. Yo, Jesús de Nazaret, te bendigo a ti y a to- dos los que trabajan en Mi Mensaje, difun- diéndolo. Bendigo a cada uno de ellos.Ven. ¿Nosotros? Sí, Señor. ¿Nosotros? Sí, Santa Madre. 28 de noviembre de 1989 ¿Jesús mío? Yo soy. El Amor está cerca de ti. Toma Mi Cruz y déjame descansar, hijitaMía. ElAmor está fatigado y necesita descanso. Ah, hijita Mía, noMe abandones. Infundiré en ti ense- ñanzas y discernimiento, pero quiero tu ple- no abandono cada día, pues si no, ¿cómo podría activar Mi Voluntad en ti? Vamos, recuerdaMi Presencia. ElAmor te bendice. 29 de noviembre de 1989 Mi corazón está dispuesto para recibirte, Dios mío. Te escucho. Aquí estoy. (Mensaje para la reunión de oración de di- ciembre.) Vassula Mía, Me complace mucho que Me permitas servirme de ti. Escucha y escribe. La paz esté con vosotros. Yo soy vuestro Salvador, el Rey de la Paz. Yo soy vuestro Consuelo. Yo soy el Amor y es al Amor al que estáis prestando oídos, y es por vues- tro Rey de Paz por quien habéis viajado des- de lejos para venir a escucharlo, y es a vuestro Salvador, que os ha redimido, a quien vais a oír hoy. Es Paz lo que habéis venido a buscar yYo os digo: Os doyMi Paz. ¿Es consuelo lo que buscáis, amadísimosMíos?Venid,Yo os pro- digaré consuelo. ¿Es de Amor de lo que es- táis sedientos? ¡Oh, venid! Arrojaos en Mis Brazos abiertos. ¡Yo soyAmor! HijitosMíos, no dejéis que vuestros corazones se turben. Yo nunca os he abandonado. Yo, Jesús, es- toy siempre a vuestro lado. Por tanto, la razón por la queYo desciendo de esta manera es la de consolaros y recor- daros Mi Ley. Quiero llamaros a todos de vuelta alAmor, a la Paz y a la Unidad.Yo no vengo a juzgaros ni vengo a condenaros. Vengo por Mi Infinita Misericordia para recordaros que Yo soy Santo y que debéis vivir en santidad. Yo soy un Dios deAmor, no un Dios que os lleve a la desesperación. Yo soy un Dios de Esperanza y vengo a daros esperanza. Bienaventurados,Yo soy Quienmás os ama. Yo soyQuien ha dado SuVida por SuAmor a vosotros. ¿No voy a utilizar, entonces, todos los medios posibles para venir en estos días de oscuridad a advertiros, a apartaros del mal, a acercaros más a Mi Corazón y a mostraros que vuestra Morada es verdaderamente Mi Sagrado Corazón? Vengo a pedir a los que no están todavía reconciliados Conmigo que se reconcilien y hagan las paces Conmigo. Todo lo que pido de vosotros es AMOR. Mi Espíritu se está derramando profusamente sobre vuestra ge- neración gracias aMi InfinitaMisericordia, y no debería pareceros increíble queYo os ha- ble de este modo, puesYo Soy elTodopode- roso. Mis Mensajes son para que muchos de vosotros, que os habéis descarriado, volváis a vuestro sano juicio, y para recordaros la Verdad. Y en cuanto a los que aún no creen en estas Obras Divinas de Misericordia, les haré la misma pregunta que hice una vez a los Fariseos: “¿Quién de vosotros, si su hijo Cuaderno 38

RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=