La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 366 de Su hombro. Mantén tu paso al mismo rit- mo que el Nuestro.Adórale y evangeliza para Él con amor. Confía en Él, no te preocupes por el mañana; el mañana cuidará de sí mis- mo. Nomires ni a la izquierda ni a la derecha. El Señor quiere tu pleno abandono para ha- cer de ti un ser perfecto que refleje Su Divina Imagen, esa Divina Imagen que vuestra era ha perdido. Jesús y Yo no “descendemos” a través de Nuestros Mensajes para juzgaros. No veni- mos a juzgaros ni a condenaros. Venimos a vosotros con granAmor yMisericordia para traeros a todos de vuelta a Nosotros, y para hacer de todos vosotros seres divinos. Os bendigo y estoy con vosotros. Yo Te bendigo también, SantaMadre.Amén. 20 de noviembre de 1989 ¡Ah, Vassula! Sé consciente, ¡sé consciente de lo que te he dado! Ven, Yo y tú, tú y Yo. Ponme en primer lugar, hija.Todo lo que pido de ti es amor. Yo, Jesucristo, HijoMuyAma- do de Dios y Salvador vuestro, estoy en el camino de regreso a vosotros ¿Lo veis? Es- toy ya en la Senda de Mi Retorno. Pronto empezaréis a oír el sonido deMis pasos, cada vez más claramente, porque Me estoy acer- cando a todos vosotros. Os amo a todos. Sed uno. 22 de noviembre de 1989 Por favor, Señor, háblame por medio de las Escrituras. (Abrí la Biblia al azar y leí: “El Espíritu Santo vendrá sobre vosotros” 1 ) Hija, recuerda al mundoMi Presencia.Anun- cia Mi Mensaje hasta los confines del mun- do. Ora, te estoy escuchando 2 ... Yo te ayu- daré: “Por favor, Padre, revélameTuAmor, porque al revelarmeTuAmor, me revelas Tu Santo Rostro. Ilumíname, no dejes que nadie me engañe. Sémi Guía, miMaestro ymi Educador. Déjame aprender de los Labios de la Sabiduría. Amén.” ¿Lo ves? Pedid sencillamenteMi ayuda yYo no esperaré. Venid, estáis aún aprendiendo, pero manteneos cerca de Mí. Recordad Mi Presencia, de la que tanto insisto que os per- catéis cada uno. Mi Presencia es también un Misterio. No Me descuidéis y Yo no os des- cuidaré... Sigo hablando 3 . Dejadme ser vues- tro Consuelo.Yo, el Señor, os guiaré hasta el final aunque no seáis plenamente conscien- tes de las Gracias que os estoy dando. Por Mi Infinita Misericordia, os llenaré de Mi Espíritu sin cesar, derramaré en vosotrosMis Palabras y Mi Ley, y os levantaré hasta Mí. Yo, el Señor de señores, estaré muy pen- diente de vosotros. Recibid Mi Paz y Mi Amor. Os bendigo a cada uno. Sed buenos. 23 de noviembre de 1989 Mi Rey, conduce a todas las almas a la Verdad para que puedan glorificarte en torno a un solo Tabernáculo. Que aquellos que por más que oyen no entienden, entiendan esta vez, y aquellos que por más que ven 1 Lc 1,35. 2 No encontraba las palabras adecuadas y el Señor vino en mi ayuda. 3 Yo había tratado de interrumpirle para decir algo. Cuaderno 38 ΙΧθΥΣ ΙΧθΥΣ

RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=