La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 365 con este Mensaje para anunciarlo a las na- ciones.” ElAmor os ama a todos. 14 de noviembre de 1989 ¿Señor mío? Quiero tener una fe más gran- de. La necesito. Vassula Mía, no exijas nunca, pide. Sé cons- ciente de Mi Infinita Misericordia y de Mi Amor, y di más bien estas palabras: “Salvador mío, aumentami amor, aumentami fe, aumenta mi esperanza. Que todo esto se haga según con Tu Divina Voluntad. Amén.” No tengas prisa. Pareces estar siempre con prisas, ¿por qué? 1 Te estoy escuchando, pero piensas que Me voy a marchar y entonces te apresuras, ¿por qué? No te precipites, Yo te oigo lo mismo cuando estoy contigo de esta manera especial. Modera tu velocidad y me- dita cada palabra de oración. ¿A qué vienen las prisas?Yo soy tu Educador y túMi discí- pula. Te he enseñado a discernir. Yo soy el Maestro que te ha formado. De vez en cuan- do te lo recordaré, cuando tiendas a olvidar Mis preceptos, y seguiré derramando en ti abundantes revelaciones. Ven, vamos a trabajar. 15 de noviembre de 1989 (Justo antes de ir a descansar 2 , pedí a Jesús que me diera una palabra más, pero toma- da de las Escrituras. Abrí la Biblia al azar, después de pedírselo, y Jesús me dijo a tra- vés de la Escritura:) “Todavía tengo muchas cosas que decirte, pero sería demasiado para ti ahora” 3 . (Al decírmelo, percibí un atisbo de Santo Humor...) 16 de noviembre de 1989 ¿Señor? Levanto mis ojos hacia Ti. Levanto mi alma a Ti. Suspiro por Ti, mi Salvador. Tu Santa Presencia es mi deleite. ¡Oh, haz Tuya mi causa y defiéndeme! Flor Mía, elAmor está junto a ti.Aunque sólo Me veas con los ojos del alma, no disminu- yas tu fe. Sonríeme, esoMe agrada.Ah, hijita Mía, ven a tomar Mi yugo. Mi yugo es suave yMi carga ligera. Ora comoYo te he enseña- do, de corazón. Es esencial orar y pedir Mis favores, ésta esMi Ley. Entra a cadamomen- to enMi Sagrado Corazón.Yo anhelo conso- larte, suspiro por darte descanso. Permite que Mi Madre te enseñe. (Nuestra Santa Madre:) Vassula Mía, Yo estoy cerca de ti, estate se- gura de ello. Consuela a Mi Hijo, amándole. Consuela a Jesús, hablándole y poniéndole en primer lugar. No sueltes nunca Nuestras Manos. No trates nunca de mirar por encima 1 A veces me siento tentada de decir mis oraciones a toda prisa para volver cuanto antes a los cuadernos y estar con Jesús “por escrito”. Cuaderno 38 ΙΧθΥΣ ΙΧθΥΣ 2 Yo empleo la palabra “descanso” en vez de “sueño”. Me he vuelto alérgica a la palabra “sueño” porque he estado durmiendo durante años, hasta que Jesús vino a despertar- me. 3 Jn 16,12.

RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=