La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 358 para moldearos en un ser perfecto. Lo per- fecto que debe hacerse es obedecer laVolun- tad de Dios, ofreciéndole vuestra voluntad. Buscadlo, buscad todo lo que sea Él. Os rue- go que no escuchéis los susurros del demo- nio. Elevad vuestra alma con una oración constante. Os amo, hijos, y Mis Ojos no os dejan solos ni un instante. Aprended a hacer el bien con Nuestros Mensajes. Que Nuestros Mensajes alimen- ten vuestra pobre alma y os lleven de vuelta al Conocimiento. Que os conduzcan a la San- ta Biblia, a la Verdad y a la Vida. Yo quiero salvaros de las redes del demonio. Quiero elevar vuestra alma a un nivel más alto de oración. Esta noche, hijos Míos, Yo intercederé ante el Padre por todos vosotros de una ma- nera muy especial. Debéis saber que, por Su Bondad, podéis obtener muchas gracias. Debéis saber lo infinitamente rico que es en Gracia. Desead al Señor; tened siempre ham- bre del Señor. Descargad todas vuestras preocupaciones ofreciéndoselas a Él, con- fiad en Él. EnsanchadSuReino con vuestro amor aÉl y a vuestros hermanos. Retribuid el mal con amor; que el amor sea lo principal de vuestra vida, que el amor sea vuestra raíz.Tened cui- dado con vuestros pensamientos. No os juz- guéis los unos a los otros, porque vuestros caminos NO son los del Señor. Esforzaos por agradar al Señor siendo humildes y sin enjui- ciar a otros. ElAmor de Dios se revela inclu- so a los últimos de todos vosotros. Id en paz, amadísimos, entrad en vuestros hogares sin dejarnos atrás. Llevadnos con vosotros. Aprended a sentir Nuestra Santa Presencia, aprended a decir “nosotros” en vez de “yo”, “a nosotros” en vez de “a mí”. Yo os bendigo a todos. Sed uno, como el Señor lo desea, no estéis divididos, porque en el Cielo sois uno. Quedaos en Paz y vivid en Paz. 26 de octubre de 1889 ¿Señor? Me siento como una barca sin re- mos... Yo soy. Flor, Mi Camino es recto pero angos- to, ymuy pocos lo encuentran. HijitaMía, no organices todo un escándalo cada vez que Yo te podo.Te podo para que te fortalezcas y puedas producir muchos más frutos. Quiero multiplicar tus frutos. Ya sé lo que tratas de decirme: que te podo con demasiada frecuen- cia 1 Yo sé lo que es mejor para ti, hijita Mía. Después de todo ¿no Me has ofrecido tú misma tu libertad? Sí, Te he ofrecido mi libertad para toda la eternidad. Estoyutilizando loqueMehas ofrecido, alma. Yo no utilizo vuestra voluntad a menos que Me la ofrezcáis. Confía enMí, ten siempre fe enMí, porqueYo soy muyAbierto. Perseve- ra, hijitaMía, y ten celo por servir la causa del bien, ten ardor para convertir a otras almas. Permanece pequeña ypídeme siempre conse- jo antes de tomar cualquier decisión. Siempre se te prestará ayuda desde lo alto. (Más tarde:) VassulaMía, dibuja tres barras de hierro con una cabeza en el extremo superior. Estas barras representan a los Católicos ro- manos, a los Ortodoxos y a los Protestantes. Yo quiero que se dobleguen y se unan, pero estas barras de hierro son todavía muy rígi- das y no pueden doblegarse por sí mismas. Por lo tanto, tendré que venir a ellas con Mi Fuego y, con el poder de Mi Llama sobre ellas, se ablandarán para doblarse y fundirse 1 Esto me hizo sonreír. Cuaderno 37
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=