La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 353 Escribe: “Yo soy el Buen Pastor y conozco a los Míos y los Míos Me conocen aMí, como el Padre Me conoce a Mí y Yo conozco al Padre, yYo doyMiVida por Mis ovejas.Ten- go otras ovejas que no son de este Redil y a éstas las tengo que guiar también. Ellas es- cucharán igualmenteMiVoz y habrá un solo Rebaño y un solo Pastor”. Con esto, la tierra se volverá radiante. Yo difundiré la Integri- dad y la Paz, y la tierra volverá a producir nuevos frutos, como antes. (Me levanté y besé a Jesús en la mejilla de- recha. Lo hice en la estatua del Sagrado Corazón que tenía delante de mí. Veía con mi corazón a Jesús sentado cerca de mí y, justo después de besarlo, Él levantó la mano para tocarse la mejilla donde yo Le había besado, con aire de niño feliz. Jesús me pi- dió que escribiera este episodio.) Amada Mía, es para mostrarte que soy sen- sible a todo.Ven, hijita Mía, estemos juntos, seamos inseparables. 7 de octubre de 1989 (Turín – Ntra. Sra. Del Rosario) La paz esté contigo. Repite esto después de Mí: “Jesús, Te amo. Jesús, perdona mis pecados. Jesús, líbrame de mis dudas. Jesús, no permitas que el maligno se acerque a mí.” (Nuestra Santa Madre:) Flor, amando a Jesús se alivian Sus Heridas. ElAmor te ama. 8 de octubre de 1989 (Turín – Domingo) (Visité la Basílica del Santo Sudario. Des- pués de haber rezado y hablado con Jesús, salimos y sentí una inmensa alegría dentro de mí. Alabé al Señor por mostrarme Su Gran Amor, un Amor que yo nunca había conocido en todos estos años. Justo enton- ces me envolvió una intensa fragancia de incienso. Sentí redoblar mi alegría ante Su señal. Caminamos hacia la iglesia de San Do- menico, donde dos años atrás mi prima vio una aparición de nuestra Santa Madre so- bre la puerta lateral de la iglesia, invitán- donos a entrar, pues era la Fiesta de Nues- tra Señora del Rosario, si bien nosotras no lo sabíamos en ese momento. Esta vez llega- mos un rato antes de la Misa y mientras es- taba sentada en adoración a Jesús, me puse a hablarle en francés. Al darme cuenta, Le dije en inglés: “¿Por qué Te estoy hablando en francés? Voy a hablarte en inglés”. Je- sús me respondió inmediatamente: “Yo pre- feriría que Me hablaras con tu corazón”. Y de nuevo me inundó con Su Fragancia de Incienso.) 9 de octubre de 1989 La paz esté contigo. Ora por los que siguen tratandodedestruirMiViñapor lanoche.Ora, Vassula Mía, para que Mi ira contra esas al- mas disminuya. Tengo Heridas que hacen que la Justicia deMi Padre se inflame a causa de todos los crímenes de esta generación. Cuando Él ve cómo tratanMi Expiación y lo magullado, flagelado y desgarrado que está Mi Cuerpo, Su vivo deseo de dispersar las naciones, reduciéndolas a un montón de polvo, es grande. Hasta Mis Ángeles tiem- blan por lo que le puede sobrevenir a la tierra entera. MiAbba sólo está cediendo por aque- llas pocas almas que se inmolan yMe aman. ¡Ah Vassula! Mis sufrimientos son enor- mes. Pequeña alma, te amo con pasión. Yo Cuaderno 37

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