La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 352 Ponedme en primer lugar , no lastiméis aMi Sagrado Corazón olvidándoos de Mí. Junto aMí, sentiréis MiAmor, Mi Paz; y esa armo- nía del Cielo que tengo con Mis Ángeles puede ser también vuestra, si os acercáis más a Mí.Yo os amo a todos con un amor eterno, un amor que sois incapaces de comprender en la tierra.Venid y os mostraré, si estáis dis- puestos,lo que significa laVerdaderaVida en Dios. Yo os digo solemnemente que todo aquel que vive en elAmor, vive enMí, vues- tro Dios, yYo vivo en él . Despertad de vuestro sueño, despertad de vuestro letargo y no os engañéis a vosotros mismos diciendo: “Pero yo amo al Señor y Él lo sabe. Le he amado siempre, de modo que mi conciencia está limpia”. Hoy os digo que volváis a Mí. Y si Me preguntáis: “Pero, ¿cómo vamos a volver?” Yo os responderé: “Convirtiéndoos”. Y si decís: “Pero si ya es- tamos convertidos, ¿cómo nos vamos a con- vertir?”, os diré entonces: “Deseándome, te- niendo sed de Mí.” Buscadme a Mí, el Santísimo. Venid a adorarme, que el lote de vuestra heredad sea Yo, vuestro Santísimo, que vuestros ojos se deshagan en lágrimas de amor en Mi Presencia. Estadalerta, estadalerta. ¡Si supierais cuán- to más alarmante es no conocer la causa de vuestros pecados, no sentir vuestros peca- dos y haber perdido el sentido de lo que está bien y de lo que estámal! Resistid a las tácti- cas del diablo, estad atentos en vuestras ora- ciones, estad en constante oración aMí. Orad incesantemente, queYo sienta que tenéis un continuo deseo de Mí: una oración constan- te, una oración viniendo de vuestro corazón, es el Deseo de Dios, amadísimos Míos. Si deseáis crecer enMiAmor, acabad con vues- tro letargo y vuestras oraciones de labios afuera. Estar en oración constante es desearme a Mí, vuestro Señor . Tratad de en- tender Mi Mensaje. Deseadme con alegría, deseadme con vuestro corazón y no sólo con vuestros labios, que Yo os oiga gritar: ¡Abba!. Así pues, venid de nuevo aMí como niños pequeños, volved a Mí y pedidme de corazón, buscadme con vuestro corazón. Venid aMí ofreciéndome vuestro corazón. La Devoción embellecerá vuestra alma. No os apartéis de la Verdad, porque la Verdad es Amor. Por lo tanto, venidaMí llenos deAmor, extrayéndolo deMi Corazón.Permaneced en laVerdad, vivid en laVerdad deseándome sin cesar. Haced todo esto para que podáis vivir. En estos últimos días estoy derramandoMi Espíritu de Gracia sobre toda la humanidad. ¿No os habéis dado cuenta de que doy inclu- so a los últimos? Mi Espíritu de Gracia está derramándose sobre vuestra generación para enseñaros a amarme.VengocomoelRecorda- torio de Mi Palabra, vengo a iluminar esta oscuridad con Mi Luz. Vengo a advertiros y a despertaros de vuestro profundo sueño. No vengo con ira, vengo conAmor, Paz yMise- ricordia para quitar la mortaja que envuelve vuestras naciones.Vengo a recordaros queYo soy Santo y que debéis vivir santamente. Vengo a recordaros y enseñaros cómo orar. Os he dado todo lo necesario para elevar vuestra alma haciaMí y compartirMi Reino. Vengo a vosotros como un Mendigo, suplicándoos.Vengoavosotros como laSabi- duría para enseñaros otra vez, desde el prin- cipio, el conocimiento de la Santidad. Con más ardor que nunca os ofrezcoMi Corazón, con más humildad que nunca Me ofrezco cada día como vuestro Pan cotidiano. Os doy Alimento para que comáis cuanto queráis hasta saciaros. Por lo tanto venid a Mí, vol- ved a Mí y alabadme a Mí, vuestro Dios. Yo os bendigo a todos, dejando Mi Suspi- ro deAmor en vuestra frente. ElAmor os ama a todos. Sed uno. 5 de octubre de 1989 ¿Jesús mío? Yo soy. Paz, hijitaMía.Vamos a trabajar jun- tos: recibe Mi Palabra 1 y luego escríbela. (Abrí en Jn 10, 14-16.) 1 Jesús se refiere a la Sagrada Escritura. Cuaderno 37 ΙΧθΥΣ

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