La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 346 labras. Mis Principios son Santos y Yo os digo con la mayor solemnidad que seguirán siendo Santos por siempre jamás. Hija, leeMi Palabra. (El Señor me indicó dónde. De nuevo Mt 5, 18-19.) Lee y escribe: “Os digo solemnemente: Has- ta que desaparezcan el cielo y la tierra, ni un punto, ni una pequeña tilde desaparecerá de la Ley antes de cumplir su propósito. Por tan- to, el hombre que infrinja aunque sea el más pequeño de estos mandamientos y enseñe a otros a hacer lo mismo, será considerado el menor en el reino de los cielos. Pero el hom- bre que los guarde y los enseñe, será consi- derado grande en el reino de los cielos”. Hijita, descansa ahora, deleitaMiAlma con tu fe-de-niña. Ven, descansa en Mí. Yo, el Señor, te bendigo. Ámame. ¡Alabado sea nuestro Señor! 22 de septiembre de 1989 (Mensaje de nuestra Santa Madre.) Hija queridísima,Abba os ama a todos. ¡Alabado sea el Señor! Dile esto a Mis hijos: La paz esté con voso- tros. Hijas e hijosMíos, dejaos abrir para que Jesús entre en vuestros corazones y os sane. Mi Mensaje de hoy os recordará quién es Jesús. Jesús es la Fuente delAmor Sublime, la Luz del mundo. Para salvaros, soportó la Cruz sin tener en cuenta la infamia que ello implicaba. Él es manso y humilde. Venid a reconocerlo como vuestro Dios, porque re- conocerloes la virtud perfecta. Sentidle, sen- tid Su Santa Presencia.Aprended a contarle entre vosotros, aprended a decir “nosotros”. No Le olvidéis entre vuestros distintos ratos de oración. Tenedlo constantemente en vuestro corazón, tenedlo encerrado en vues- tro corazón. No os toméis Nuestros Mensajes como amenazas. Nuestros Mensajes son Mensa- jes de Amor y de Paz que provienen de la InfinitaMisericordia de Dios. Agradad a Dios reflexionando antes de abrir vuestros labios para pronunciar lo que fuere. No dejéis que vuestros labios os con- denen. Que todo lo que digáis pruebe que sois hijos de Dios, con un espíritu de santi- dad, sumisión y pureza. Tened celo por ser- vir a la causa del bien. Hoy hago esta pregunta a quienes Me es- cucháis: “¿Amáis a vuestro prójimo como a vosotros mismos?” Quiero recordaros que, aun en vuestra debilidad, podéis alcanzar la perfección si os dejáis guiar por el Señor. Abandonaos a Él diariamente. Ofrecedle vuestra voluntad sin temor. Él conoce vues- tra capacidad y nunca os pedirá algo que pueda dañaros. Elevad vuestras almas me- diante la oración, creced en santidad, creced en el Amor que Dios os ofrece con tanta abundancia. No escuchéis jamás al Rebelde. No dejéis espacio libre en vuestro corazón que permita al demonio tentaros. Vivid únicamente con Fe, Esperanza y Amor. Que sean éstos los frutos que llenen vuestro corazón. Dios-está- entre-vosotros para proporcionar a vuestra alma todo lo que le falta. LasViñas del Señor semultiplicarán y producirán frutos suficien- tes para alimentar a millares. El Creador os está preparando para entrar en la Nueva Era deAmor. Considerad a vues- tro Creador como vuestro Santo Compañe- ro, vuestro Padre, vuestro Esposo, vuestro Redentor, vuestro Consejero. Alabad al Se- ñor por Sus Llamadas Misericordiosas, por- que Él dice: “Aumentaré Mis Llamadas, no las disminuiré.Atraeré aMis hijos muy cerca deMí para alimentarlos conMi PropiaMano. EstableceréMi Ley en sus corazones, y ellos la acatarán y se refugiarán en Mi Amor. Yo los reconfortaré mientras los conduzco de vuelta a Mí, de vuelta a la Verdad. Los destetaré para darles el auténticoAlimento. Habrán desaparecido los días en que no se acogía ninguna bendición. Desenvolveré el sudario que cubre a los muertos y los resuci- Cuaderno 36

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