La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 344 Tentador. Os he redimido a todos por Mi Amor Infinito, este amor tan incomprendido... Yo soyAmor y todo el que vive en Mí, vive en laVerdad. Yo soy la Raíz del Árbol de la Vida y la Fuente de laVida. Traigo Conmigo el Fruto del Árbol de la Vida y el Agua Viva de Mis Pozos Eternos. Venid, pues, a Mí. Venid a saciaros.Venid a comer, venid a beber deMi Agua Viva todos los que tenéis sed. Yo nun- ca os la negaré.Yo, Dios, os destetaré con un Alimento verdadero, unAlimento que perdu- rará en vosotros, a fin de que vuestras almas necesitadas puedan vivir. Vuestras tierras han quedado reducidas a eriales y los vien- tos abrasadores han secado vuestras gar- gantas. Pero Yo, que soy vuestro Salvador, veo desde lo alto todas estas iniquidades. Por tanto, no digáis: “El Señor nos ha olvidado”. Yo soy El-Todo-Fiel, y elAmor apasionado que siento por vosotros os salva. Nunca he apartado Mi Santo Rostro de vosotros. One agio omga elneah rima, rima, pudripgara nedro ha unuAmen rima 1 . Escribe:Yo propagaré la Paz y elAmor en las tierras de vuestros muertos. Pienso pro- pagar Mi Paz y Mi Amor por todas partes y en todas las naciones Sin-Amor. Pienso de- rrocar toda injusticia, y esta era muerta será resucitada yMe seguirá a laNueva Tierra que le preparo y, bajo los Nuevos Cielos, Me glo- rificará y Me alabará durante todo el día y toda la noche. ¿No habéis comprendido aún cómoMi Espíritu Santo deGracia os está pre- parando,Viña trasViña, extendiéndolas cui- dadosamente y con mucho amor en cada nación? ¿No habéis comprendido aún cómo vues- tra Santa Madre y Yo estamos extendiendo Nuestros Brazos sobre vosotros, cubrién- doos de Nuestras Bendiciones y preparán- doosViñas?Viñas que seguiremos multipli- cando,Viñas que producirán frutos suficien- tes para alimentar a unamultitud. Mi Espíritu de Gracia es como unaVid que produce airo- sos sarmientos. Mis flores producen frutos de Amor y Paz. Acercaos a Mí los que Me deseáis, y saciaos de Mis frutos, porque Mi recuerdo es más dulce que la miel. Heredar- me es más dulce que el panal. Quienes Me coman tendrán hambre de más y quienes Me beban tendrán sed de más. Quienquiera que Me escuche nunca habrá de sonrojarse, quienquiera que obre según le dicto no pe- cará jamás 2 . ¿No os he dicho que en los días que han de venir produciré brotes que se harán capu- llos y florecerán, y llenarán el mundo entero de frutos? Estos frutos se incrementarán con Mi Luz, y el Cielo derramará sobre vosotros Su Rocío para refrescar vuestras gargantas resecas. Estoy otorgando todas estas Ben- diciones a Mi Pueblo. Sentíos amados porMí, pequeñosMíos. El Amor os ama y os bendice a cada uno, dejan- do Mi Suspiro deAmor en vuestras frentes. Sed uno. (Más tarde:) Señor 3 mío, Tú que eres la Raíz del Árbol de la Vida, el Amor Mismo, y que, con Tu Fruto, nos das la Vida Eterna, bendito seas. Tus hojas, que jamás se marchitan ni se secan, están hechas de puro oro blanco y de ellas emana una viva Luz. Yo adoro, espero, creo y Te amo. Perdona, por favor, a los que no adoran, no esperan, no creen y no Te aman. Cuida de nosotros, Emmanuel. 1 De pronto recibí una frase en un lenguaje desconocido para mí, y supongo que también para la humanidad. 2 Si 24,17-22. 3 Visión interior del Árbol de la Vida. Cuaderno 36 ΙΧθΥΣ

RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=