La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 342 yete!” Y al Templo: “¡Que sean echados tus cimientos!” Y Jerusalén seráMi Nueva Ciu- dad, viva conMi Espíritu, y elAmor habitará entre todos vosotros, Mi resto bienamado. YLa llenaré deMis Árboles deVida, y, voso- tros, amadísimos Míos, comeréis hasta saciaros. Yo soy la Luz del mundo yAquel que brilla sobre vosotros. Estad alerta y no os durmáis, porque los días están contados. Recibe Mi Paz, hijitaMía.Yo , Jesús, te amo. Permíteme alimentarte a ti y a esta generación hambrien- ta. Descansa ahora en Mi Sagrado Corazón. Yo nunca te fallaré. ElAmor está junto a ti. 14 de septiembre de 1989 (Exaltación de la Santa Cruz) Vassula, ora más. No dudes nunca de Mi Amor. Respeta siempreMi Ley. Haz sitio a Mi Madre, tómala en tus bra- zos. Yo te esperaré en la Casa de Mi Madre, en la Habitación de Aquella que Me conci- bió. Trabaja paraMí con incansable esfuerzo y con gran ardor de espíritu. Trabaja con amor para elAmor.Adórame aMí, tuDios, y permí- teme educarte, aunque signifique pasar por el sufrimiento. Te estoy ofreciendo Mi Pa- sión. Tus labios sólo deben expresar ahora santidad y rectitud. Y por amor aMí, adórna- me, bienamada, con palabras que salgan de tu corazón. Adorna Mi Cruz con guirnaldas de amor, adorna Mi Cruz con cada gota de amor que haya en ti. Esfuérzate ahora por agradarme, ¡te he dado tanto! Ponme en pri- mer lugar. Déjame sentir ahora tu celo y tu fervor, queMe complacen. Yo soy tu Maestro y aprenderás de Mí. Vassula. Ora pidiendoMi Fuerza. No permi- tas que Satanás se aproveche de tu debili- dad para tentarte. No te canses de escribir. Recuerda Mis preceptos y síguelos. Ven, te aclararé esas cosas que turban tu alma. ¿No soyYo tu Director Espiritual? Entonces, ten fe enMí. Incluso con tu impresionante debi- lidad, conseguiré completar esta Revelación. Comprende, hijita Mía, que al escogerte con tu pobreza y tu debilidad, Mi Santo Nombre será tanto más glorificado. Yo te bendigo.Ven, ámame. (Hoy ha sido como si el infierno se hubiera desencadenado. Fui constantemente ataca- da por el demonio. Estoy pasando por otra prueba; mi alma está atormentada. Más tarde, por la noche:) ¿Jesús? Yo soy. Ángel Mío, no temas. Espera y verás cómo actúo.Yo, Jesús, te amo. Te adoro, Santo de los Santos. (Aún más tarde, volví a Jesús en busca de seguridad y consuelo. Me siento atacada y miserable. ¡Cuánto temo estar en el error!) Señor, guárdame del mal y de sus ataques hacia mí. No me dejes caer en las trampas de Satanás. ¡Ven antes de que mi espíritu desfallezca! “Vuelve a ser mi Salvador, renueva mi alegría, guarda mi espíritu firme y dispuesto, y yo enseñaré a los transgresores el camino hacia Ti, y los pecadores volverán a Ti. 1 ” Flor, recibe Mi Paz. Ora, Vassula Mía, para que el demonio no te encuentre dormida. Ora incesantemente 2 . Qué pena me das... Amar- me es dármelo todo. Quiero todo lo que tie- nes. 1 Sal 51,14-15. 2 Pensé que Jesús quería que pasara toda la noche despierta, orando. Yo me sentía incapaz de ello, porque estaba exte- nuada. Cuando Jesús dijo: “¡Qué pena me das!”, Su Voz sonó extremadamente tierna. Cuaderno 36 ΙΧθΥΣ ΙΧθΥΣ

RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=