La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 337 Yasí ocurre hoy. Puesto que la tierra yace en la desolación y no puede producir el Pan suficiente para alimentaros,Yo, conMi Espí- ritu de Gracia, multiplicaré Mi Pan para alimentaros a vosotros, bienamados, que estáis hambrientos y abandonados. En vues- tros días esto se llama:La efusión de Mi Es- píritu Santo. Seréis alimentados directamen- te porMí, porque pienso seguir multiplicando Mi Pan y no dejar a nadie hambriento. ¡Ay de aquellos que traten de impedir que Mis hijos vengan a Mí en estos tiempos de Gracia! Abrid, pues, vuestro corazón, los que seguís dudando, no vuestra mente. Mis enseñanzas son sólidas y sanadoras. No tengáis miedo, creed con sencillez de co- razón. No juzguéis ni injuriéis a Mis Ánge- les, enviados por Mí junto con Mi Espíritu. Ni siquiera elArcángel Miguel, cuando dis- cutía con el diablo a propósito del cadáver de Moisés, se atrevió a censurarle con len- guaje injurioso alguno.Todo lo que dijo fue: “¡Que el Señor te corrija! 1 ” Esperad enMí, tened Fe y amadme.Vivid en Santidad porqueYo soy Santo.Ayunad y reparad.Arrepentíos y ofrecedme diariamen- te vuestro abandono. Abandonaos en Mis Manos y Yo haré de vosotros columnas vi- vas de luz. Orad incesantemente, orad de corazón. Recibidme 2 con pureza y Mis gra- cias se derramarán sobre vosotros.Venid a la hora de la adoración y adoradme. Confesad vuestros muchos pecados. Complacedme a Mí, vuestro Dios, y caminad Conmigo. Se- guidMis preceptos y nomiréis a izquierda ni a derecha. ¡Sed perfectos! ¡SedMi Cielo! ¡Oh creación, si tan sólo supierais cómo Yo, vuestro Dios, os amo, no dudaríais en se- guirme pisando Mis Huellas! ¿Por qué bus- car consuelo en otra parte? Mi Sagrado Co- razón es el bálsamo de vuestras heridas. Mi Sagrado Corazón esvuestroHogar. Mis Ojos están puestos en todos vosotros. Os bendigo a cada uno, bendigo a vues- tras familias, bendigo a todos los que lean este Mensaje, dejando Mi Suspiro de Amor sobre vuestra frente. ElAmor os ama a todos. Sed uno. Gracias, Señor mío. Yo Te bendigo. 4 de septiembre de 1989 (Perseguida) En tiempos de persecución mi alma encuentra cálido refugio en Ti, hasta que la violenta tempestad amaina una vez más. Tiendo mi oído hacia el Cielo para escuchar Tu Tierna Voz, siempre tan consoladora No tengo nada que temer. A mi lado, Tu Santa Presencia me consuela. Nadie puede reemplazar Tu Fidelidad. Tú eres ahora mi Maestro, el Altísimo, el Señor de los Señores, mi Redentor, y por tanto me abandono totalmente a Ti. Pongo mi alma y mi corazón en Tus Divinas Manos. Amén. La Sabiduría, hijita Mía, es tu Maestra y tu Educadora. Ven, échate en los Brazos de tu Abba para buscar consuelo. No encontrarás otromejor. Deposita tu confianza enMí, ofré- ceme tus pesares.Yo haré buen uso de ellos. Ven y déjame servirte de escondite. Te dije: “Yo velaré por ti”. No dejaré que los torren- tes de tus perseguidores, que son en reali- dad Mis perseguidores, te arrastren en sus turbulentas aguas. Cuanto más te persigan, hijitaMía, más te levantaré y te bendeciréYo, el Señor. No olvides esto jamás. Confía enMí, que tus oraciones sean como el incienso. Permíteme utilizarte como Mi cebo para los sin-Dios. Todos estos sacrifi- cios no serán en vano. Recuerda: Mi Sagra- do Corazón es tu Hogar. ¿Nosotros? 1 Judas 9. 2 En la Sagrada Eucaristía. Cuaderno 35 ΙΧθΥΣ
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=