La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 336 1 Yo soy el Señor de la Cosecha, y puesto que has pedido obreros para recoger esta rica Cosecha, te enviaré esos ayudantes. Acér- cate ahora más aMí, aproxímate. Yo SoyLaResurrección yLaVida y os pro- meto que el Día de la Devoción ya no está lejos.Vuestros muertos volverán a la vida y a todos los que yacen aún bajo tierra, sepulta- dos por sus pecados, los haré volver de nue- vo a la vida. Ensancharé Mi Reino y restau- raré vuestras tierras que ahora se hallan estériles y deplorables a la vista. Repetiré esas Palabras de las Escrituras: “¿Acaso ol- vida una mujer a su niño de pecho o deja de querer al hijo de sus entrañas? Aunque ella llegara a olvidar, Yo nunca te olvidaré 2 .” Os estoy preparando unNuevo Cielo y una NuevaTierra, y elAmor volverá a vosotros y vivirá como amor entre los que quedéis. Y a todos esos cadáveres que os encontráis en cada esquina, Yo los resucitaré. Y como el viento, arrastraré a vuestros pas- tores de vuelta a los Nuevos Pastos y, con su cayado de pastores, conducirán Mi reba- ño a pastar como en los días de antaño. Por- que aunque su maldad haya penetrado enMi Propia Casa y haya engañado a muchos, y aunque sus pecados hayan hecho extender- se el ateísmo por toda la tierra,Yo estoy dis- puesto a perdonar y a olvidar.YMi cólera se desviaría y sería como si nunca hubiera exis- tido, si al menos hoy reconocieran su falta. Pero hasta el día de hoyMi Sagrado Cora- zón está destrozado por la falta de amor y por el inmenso número de pecados de vuestra era; pecados que han traspasado Mi Cora- zón y han sonrojado al Cielo; pecados que hanmancilladoMi Santuario y profanadoMi Santo Nombre. Sin embargo, si tan sólo su- pierais lo dispuesto que estoy a perdonar los crímenes de vuestra era por una sola mirada de cariño hacia Mí, un instante de remordi- miento, un suspiro de vacilación, una ligera reconsideración… Una sonrisa a Mi Santo Rostro yYo perdonaría y olvidaría. Ni siquie- ra miraría Mis Llagas. Borraría de Mi vista todas vuestras iniquidades y vuestros peca- dos, si tuvierais un solo instante de remordi- miento. Y todo el Cielo celebraría vuestro gesto, porque vuestra sonrisa y vuestra mi- rada de cariño serían recibidas por Mí como si fueran incienso, yYo escucharía ese ligero instante de remordimiento como un cántico nuevo. Hoy desciendo a vosotros, lleno de Mise- ricordia, para redimiros en virtud deMiAmor. Mi Santo Espíritu de Gracia será como una bruma que cubrirá esta tierra.Yo os digo so- lemnemente que multiplicaré Mis Gracias sobre vosotros. Mi Palabra será revelada y escuchada por muchos y Yo multiplicaré vuestras visiones. Así pues, todos los que ignorenMi Santo Espíritu de Gracia y traten de suprimirlo, no harán más que dar patadas contra un aguijón. Todos sus esfuerzos se- rán en vano, porqueYo, el Señor, Me propon- go resucitaros, cultivar este desierto en el que vivís y convertir en oasis vuestros en- gañosos espejismos. Yo, vuestro Dios, estoy ante vosotros y pregunto a los que continúan sofocando Mi Espíritu Santo: “¿Cómo es que no discernís Los Tiempos? ¿Cómo es que habéis optado por no reconocer Mis Señales y Mis Prodi- gios? ¿Por qué estáis sofocando Mi Voz re- petidamente y persiguiendo a Mis profetas una y otra vez? ¿Por qué tenéis miedo y es- táis siempre tan ansiosos de extinguir la pe- queña llama que veis alumbrando vuestra oscuridad? ¿Por qué os precipitáis a pisotear y aniquilar cada flor que crece por Mi Gracia en vuestro desierto y vuestra aridez? ¿Cómo es posible queMe queráis aMí, vuestroDios, silencioso y muerto? Dejadme entonces que os diga y os recuerde Quién SoyYo: Yo Soy ElVerbo y EstoyVivo. Actuaré. Mientras estaba en la tierra multipliqué Mi Pan y Mis Peces y alimenté a multitudes. Y cuando Moisés atravesó el desierto con mi- les de personas y no tenían nada que comer, las Reservas del Cielo se abrieron y alimenta- ron a todos con el maná. 1 Mensaje para el grupo de oración. 2 Is 49,15. Cuaderno 35

RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=