La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 327 Abandonaos enteramente en Mis Brazos y permitidme hacer de vosotros Columnas vi- vas de Luz. Permitidme compartir todo lo que tengo con vosotros. ¡Os amo! Bienamados, la luz parpadea en este mundo de tinieblas porque el maligno está extinguiendo la poca luz que queda ahora en él. Vuestra generación se complace sin mise- ricordia en llamar al mal, bien, y al bien, mal. Sin ninguna compasión, blasfeman incesan- temente de Mi Santo Nombre, siempre dis- puestos a volverse hacia el mal y a arrodillar- se a sus pies. ¡Cómo sufro al ver todo esto! Sentid cuán lacerado está Mi Sagrado Cora- zón, cómo sangra al ver esta era muerta lu- chando por cortar el cordón umbilical que la une a Mí, para poder llamarse, encantados, Sin-Dios. Para poder decir: “No hace falta considerar a quién pertenecemos; ya lo veis, estamos liberados. Saldremos ahora a cons- truir unaTorre de Babel, ¿no lo hemos hecho antes? ¿Por qué estar atados a Dios? ¿Qué ganamos nosotros con Su Ley?” Ellos hacen todo esto porque jamás han conocido al Padre ni aMí. La mayor parte de esta generación son adoradores de Baal. Sí, son los descendientes de sus antepasados, que adoraban a dioses falsos. Todo lo que hacen es dejar su alma marchitarse, porque han cortado el cordón umbilical que los unía aMí y que nutría su alma... Se están dirigien- do voluntariamente a los fuegos eternos. Están atacando Mi Santo Nombre y provo- cándome deliberadamente... Venid,Yo os he llamado, y vosotrosMe ha- béis escuchado. Yo Soy vuestro Señor y vosotros sois Mi Pueblo, los Míos. Aceptadme con amor y paz. La tierra está polucionada bajo los pies de esta generación. Por eso Mi Fuego Purificador bajará desde lo Alto sobre ellos, para limpiar este suelo cubierto de alquitrán. Elevad vuestra alma hacia Mí y sed uno Conmigo. Recibid Mi Paz. Yo os bendigo a todos, y todo lo que habéis traído para ser bendecido. Mi Suspiro se posa sobre cada icono y objeto religioso. Sed uno. (El mensaje anterior fue dado después del “incidente del barco”. Mientras navegába- mos de Rodas a Patmos, alguien empezó a hablar de religión. En quince minutos nos encontramos los doce rodeados de una mu- chedumbre, principalmente de jóvenes, la mayoría de ellos ateos, que comenzaron a discutir con nosotros. Luchaban contra la Palabra de Dios. Pero, a pesar de este ata- que violento y de las burlas, uno de ellos se convirtió allí mismo.) Señor mío, deja que vean Tu Amor Celoso. Tú eres nuestra Paz y nuestra Esperanza. No merecemos Tu Amor ni Tu Misericordia. Quédate con nosotros porque somos débiles y frágiles como flores, y necesitamos Tu Savia para alimentarnos. Sed santos comoYo soy Santo. Leed Mi Pa- labra.Vivid paraMí y sólo paraMí. Retribuid el mal con amor. Sed como sarmientos que brotan de la Viña. Pronto os convertiréis en capullos y floreceréis, y llenaréis la tierra de frutos. Recibid Mi Paz, permaneced en Mi Regazo. Santo es Mi Nombre, por lo tanto, acordaos de ser santos. Venid. CUADERNO35 26 de julio de 1989 (Dentro de la gruta del Apocalipsis, en el mismo lugar donde se posaron los pies del escriba mientras escribía, puse yo mi cua- derno y recibí el Mensaje del Señor.) ¿Señor? Yo soy. No lo dudes jamás. Yo Estoy con vosotros ahora y hasta el fin de los tiempos y para siempre. ¿Señor? Yo soy. El Amor está cerca de vosotros, no Cuaderno 35 ΙΧθΥΣ

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