La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 324 vienen de noche a Mi Santuario, desvelando sin temor sus inclinaciones despreciables. La complicidad de esos hombres malvados es tal que ninguno renuncia a sus maldades. Pero, Señor, ¡ellos deben saber que Tú los observas! Son rebeldes, se rebelan contra Mi Ley. Es de ellos de quienes las Escrituras dicen: “Vendan las heridas de Mi pueblo sin consi- deración; dicen ‘paz, paz’, pero no hay paz. No tienen vergüenza ni amor. No tienen co- razón”. Pero yo derribaré a esos rebeldes con un soplo de Mi Aliento. Derribaré a todos esos Caínes que se han entronizado en altas sedes de Falsedad. ¿De qué Me sirven sus tronos? Les he estado advirtiendo, y cuanto más les advertía, más se negaban a escuchar, por miedo a tener que volverse hacia Mí y convertirse. Esos Caínes han persistido en la aposta- sía durante varias décadas, sin aflojar nunca en sus maldades. Se aferran a ilusiones y a la falsedad, pisotean a Mis devotos y a los que permanecen fieles aMi Pedro. Sí, ridiculizan a todos los que todavía creen en él. Esos Caínes dañan a Mi Iglesia hasta el punto de convertir Mis Ojos en una Fuente de Lágri- mas que llora día y noche... Señor, qué dolor me causas... Tus decretos son tan maravillosos… ¿Por qué habría de hacerte alguien esto? Tus decretos son mi herencia eterna. Oh, Señor, siempre tan Amoroso y Tierno, mis ojos también desbordan de lágrimas porque otros desprecian Tu Ley 1 . Por eso os 2 estoy enviando ésos mismos que llamáis débiles, sin valor, despreciables y tontos. Pienso avergonzaros a todos los que os consideráis sabios. Seréis tomados por sorpresa, porque me propongo confundiros hasta el punto de que no sepáis vuestro pro- pio nombre ni de dónde venís. Bienamada, descansa ahora. Espero pasar un pocomás de tiempo junto a ti. Estate aten- ta a todos los peligros, permanece firme en la fe. Que todo lo que hagas, lo hagas con amor. Yo te bendigo. ¿Nosotros? Para toda la eternidad, Señor. Ven, descansa en Mi Sagrado Corazón, tu Hogar . 15 de julio de 1989 Señor mío, ven, levántame y permíteme encontrarme Contigo. Que Tu Luz brille sobre mí. Procuro no olvidar Tus estatutos, aunque los lazos de mis perseguidores no parecen aflojarse en este desierto en el que vivo. Pero recordando Tu Presencia en mi corazón, recobro el ánimo. Me lleno de gozo con Tu Presencia, Santo de los Santos. Vassula deMi SagradoCorazón, ámame. Re- para por los que no lo hacen. Complace aMi Sagrado Corazón y aprende esta pequeña oración: “Oh Sagrado Corazón de Jesús, restaurami alma, esconde mi corazón en Tu Sagrado Corazón para que yo pueda vivir. Amén.” Dedica esta oración a Mi Sagrado Corazón. Hija Mía, tus esfuerzos no serán en vano. ¡Ah, resto Mío! No dejes nunca de orar, no dejes nunca de mirarme. Fija tus ojos enMí, tenme siempre Presente en tu pensamiento, porqueYo Soy Santo, Santo, Santo.Tus per- seguidores, hijita Mía, son tambiénMis per- seguidores. Son los que vienen de noche a Mi Viña para destruirla. Pero no temas, Yo 1 Sal 119,136. 2 Se refiere a nuestra generación, nuestra época. Cuaderno 34 ΙΧθΥΣ
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=