La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 323 mientos. Encuéntrame sustituyendo el mal por el amor. Encuéntrame en la sencillez de corazón. No pequesmás, deja de hacer el mal, aprende a hacer el bien. Busca la justicia, ayuda al oprimido. Que este desierto y esta aridez exulten, que tu tibieza se inflame en una llama ardiente. Renuncia a tu apatía y reem- plázala por fervor. Haz todo esto para que puedas decir: “He buscado a mi Redentor y Lo he encontrado. Él estaba cerca de mí todo el tiempo, pero, en mi oscuridad, no lograba verlo. ¡Oh, Gloria a Dios! ¡Bendito sea nues- tro Señor! ¿Cómo he podido estar tan cie- go?” Entonces te recordaré que guardes y atesores Mis Principios para que puedas vi- vir. Gracias, Señor, por transformar ahora este desierto en fuentes caudalosas. RecuerdaMis Enseñanzas.Ven, recuerdaMi Presencia en todomomento. ElAmor te ama 1 . ¿Quieres compartir Conmigo? ¡Sí, Señor! Entonces, compartamos con amor. Sé uno Conmigo. 9 de julio de 1989 (El Señor me dio a leer un pasaje de las Es- crituras diciendo que Él reconstruirá Jeru- salén.) ¿Señor? Yo soy. Todo lo que has leído se hará reali- dad.Yo reconstruiré Mi Iglesia. Hoy día Mi Iglesia yace en ruinas, en una terrible devas- tación, pero pronto llegarán los días en que todos los hombres seguiránMi Ley. Gracias a las semillas deAmor que estoy sembrando ahora en sus corazones, llevarán Mi Ley en lo más profundo de su corazón y serán lla- mados “Testigos del Altísimo”. Ellos serán Mi Pueblo yYo seré su Dios, y aprenderán el Conocimiento directamente de Mis Propios Labios.Yo seré suMaestro y ellos seránMis Discípulos. Estableceré entonces un Orden que nun- ca desaparecerá, y todos Me conocerán por Mi Santo Nombre, incluso los que no tienen ningún mérito, puesto queYo soy la Infinita Misericordia, el Perdón y la Piedad. Sí, los Muros de Mi Santuario serán reconstruidos, hilada tras hilada, ladrillo tras ladrillo.Todo será reconstruido por Mi Propia Mano. Iré luego por todas las esquinas en busca de los muertos y los resucitaré uno tras otro para que se conviertan en Mis nuevos por- tavoces, y los enviaré conMi Espíritu a cum- plir suministerio ante vosotros. Y cuando les preguntéis: “¿Quién os ha dado esta autori- dad?”, ellos responderán que la autoridad les fue dada por la Autoridad. Misma. Y voso- tros, amadísimos Míos, vosotros que estáis sufriendo en este desierto, os asemejaréis a un jardín bien regado, a un manantial cuyas aguas nunca se agotan. ElAmor vivirá entre vosotros y Yo estaré rodeado por los Míos, alabándome y glorificándome, todos unidos bajoMi Nuevo SantoNombre. Y la Rebelión cesará y llegará a su fin. Traspasada por Mi Palabra, morirá para no resurgir jamás. Me propongo libraros de las manos del Malig- no, fortaleciéndoos con Mi Luz 2 . Sólo por causa de los que Me aman y se inmolan por Mí, reduciré Mi Fuego. Por vosotros, amadísimos, Mi Mano no caerá con tanta dureza como se os dijo. La culpabilidad de vuestra era sigue sien- do muy grande y sus pecados innumerables. Su iniquidad es tan grave que vuestros ár- boles apenas producen fruto. ¿Os sorprende no ver racimos en las vides? ¿Ningún fruto en los árboles frutales? ¿Y ninguna hoja ver- de más? ¿Os sorprende que ya no florezcan ni exhalen ningún perfume? Es porque Mis enemigos han envenenado las fuentes que rieganMi jardín, para secar el poco fruto que le quedaba. Les he visto arrancar una flor tras otra. Traicioneros y pérfidos como víboras, 1 De repente me acordé de mis labores domésticas. 2 De pronto recordé la Purificación por el Fuego. Cuaderno 34
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