La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 322 Flor, la paz esté contigo. Estoy cerca de ti. De ahora en adelante quiero que tengas más fe en Mí. ¿No soy Yo tu Educador? Entonces, ¿por qué te preocupas? Quédate en Paz. Yo soy el Perdón. Permanece fiel aMí y déjame aMí el resto. Yo no te negaré nunca Mi Pan, ni MiAmor. Cuidaos unos de otros. Rézame a menudo, aunque no sea más que un momento. Yo es- toy siempre delante de ti y soy el Único que te guiará. Ten, pues, confianza porque tu mano está en la Mía. Sé que eres pobre, pero ¿no soyYo la Riqueza Infinita? No tienes por qué preocuparte porque soyYo quien te pro- veerá. No pienses nunca, ni por un segundo, que te voy a dejar en la oscuridad.Yo llenaré tu lámpara de aceite, nunca dejaré de alimen- tarte. Pequeña,Yo estoy cuidando de ti. Ora incesantemente. Permíteme ser tu Educador hasta el final. Acaríciame con tu amor, adórname con tus oraciones, sedúceme con tu sencillez. Bús- came y Me encontrarás con sencillez de co- razón. Deséame, ten sed de Mí y no te can- ses nunca de evangelizar para el Amor con amor. Yo, el Señor, te amo celosamente. Per- manece enMi Sagrado Corazón. Mi Sagrado Corazón te dará todo lo que le falta a tu alma. Yo deseo este amor porque soy la Fuente del Amor. ElAmor os ama a todos. 8 de julio de 1989 Señor, mi alma carece de sabiduría, de per- severancia, de fervor, de paciencia. Necesi- to Tu Fuerza para continuar, pero sé que me basta con decir: “Te estoy fallando, me es- toy apartando de Ti”, y Tu Amor viene inme- diatamente a sostenerme, Tu Mano a levan- tarme. ¿Señor? Yo soy. No lo dudes jamás,Yo soy el Señor y tu Refugio. CuandoMe necesites enmomen- tos de peligro, acuérdate de invocarMi Nom- bre yYoMe apresuraré a socorrerte.Aférrate a Mí, bienamada, porqueYo soy tu Dios que te protege. Yo respondo a todos los que Me invocan. Confía en Mí yYo nunca te fallaré.Apóyate en Mí, que tu cabeza descanse en Mi Hom- bro, que Mi Sagrado Corazón sea tu Hogar. Jamás serás abandonada. ¿No te he levanta- do hasta Mí por Mi Infinita Misericordia? ¿No he derramado sobre ti una lluvia de ben- diciones? Levántate, pues, y no tengas mie- do. Sé que eres cobarde, pero te daréMi Fuer- za para que afrontes aMis opresores. Caerán uno tras otro.Nadie te tocará, porqueYo soy tu Refugio. No tienes nada que temer mien- tras cruces este destierro. Recuerda cómo te he redimido del maligno.Yo soy la Fuente de tu esperanza, lo compartiré todo contigo has- ta el final. Por tanto ven a descargar tu cora- zón en Mí,Yo y Tú juntos. Se consciente de cómo guío tu alma, sin ningún mérito por tu parte, hija.Todo lo que Yo doy, lo doy gratuitamente. Únete a Mí y seamos uno.Te doy Mi Paz, no peques más. ¿Alfa y Omega? Yo Soy. Gloria a Dios. Alabado sea Nuestro Señor. Flor, acuérdate de sonreírme cuando Me veas.Yo soyAmor y estoy a tu lado. Permíte- me ser tu Educador. Ya se ha dicho que Mis hijos y Mis hijas serán enseñados por Mí y que elAmor será vuestro Educador, vuestro Maestro y que todas las enseñanzas vendrán de la SabiduríaMisma. SoyYo quien te guia- rá hasta el final. Ven, tú que sigues errante en este desier- to, diciendo: “He buscado a Mi Redentor, pero no Lo he encontrado”. Encuéntrame, amadísimo Mío, en la pureza de corazón, amándome sin interés propio. Encuéntrame en la santidad, en el abandono queYo deseo de ti. Encuéntrame observandoMis Manda- Cuaderno 34 Α Ω ΙΧθΥΣ
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=