La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 320 Sí, Señor. (Santa María, nuestra Santa Madre:) Vassula, deja que tu alma descanse en el Sa- grado Corazón de Jesús y déjale a Él lo de- más.Ven, voy a dictarte Mi Mensaje 1 : La paz esté con vosotros. Estoy con todos vosotros en esta asamblea, con Mis Manos extendidas bendiciéndoos a todos. Escuchad las Palabras de la Sabiduría. Todo lo que el Señor busca es vuestro cora- zón, no Se lo neguéis. Si Le ofrecéis vuestro corazón, Él os dará el Don de SuAmor para conduciros y acogeros en Su Sagrado Cora- zón, que es vuestro Hogar, el Hogar de vues- tra alma.Volved al Señor y ofrecedle vuestra voluntad. Volved alAltísimo y Él os llenará de la fragancia de SuAmor. Os estoy llamando para alentaros a todos hoy. Nuestras llamadas se extienden por todo este mundo oscuro, este mundo de aflicción y de angustia en que se ha convertido vues- tra era. Pido solemnemente a cada alma que medite por qué Jesús yYo os estamos urgien- do a todos de tan diversos modos y en tan- tos lugares del mundo, llamándoos a voces a la conversión. Somos como Padres angus- tiados que se valen de todos los medios para llegar a vosotros y advertiros… a vosotros que sois Nuestros hijos muy amados.Tomad en serio Nuestras Advertencias y Nuestras Llamadas. Arrepentíos, orad de corazón, venid con amor hacia el Señor. Venid a adorar al Señor. Aceptad elAmor que Él os ofrece. Deleitad Su Corazón y permitidle veros acudir a todos a la Hora deAdoración. ElAmor desea amor. ElAmor está buscando vuestro corazón.Ve- nid pues alAmor, venid al Santísimo que os implora que correspondáis a Su amor. Yo soy vuestra Santa Madre que os ama, no lo dudéis. Os bendigo a todos en el Nom- bre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. (San Miguel Arcángel nos da un mensaje.) Yo soy San Miguel.Yo soy vuestro San Mi- guel, a quien pedís protección para que os defienda contra el maligno. No tengáis mie- do, vuestras dificultades se corregirán con esta oración. Permitid que el Espíritu deAmor propague Sus llamadas de Gracia. Escuchad al Espíritu de Gracia, escuchad al Espíritu, porque Su Misericordia es Grande. No sofoquéis a los que reciben los Men- sajes del Santísimo como lo hicieron vues- tros antepasados, diciendo a los videntes: “No tengáis visiones” y a los profetas: “No nos profeticéis, porque nosotros ya estamos en laVerdad”. Más bien alzad los ojos y mi- rad a vuestro alrededor: todos se están con- gregando y regresando a Dios, vuestros hi- jos llegando de lejos y vuestras hijas llevadas tiernamente en brazos, porque el Señor ha anunciado esto: “Aunque la noche domine vuestra era, Mi Luz la atravesará y cubrirá esta tierra, y todas las naciones ven- drán aMí, yYo reuniré de nuevo aMi rebaño en un solo Santo Redil bajo Mi Santo Nom- bre.” Orad, oh hijos del Señor, y permitid que el Señor corrija a Su Pueblo, aceptando lo que viene de la boca de los niños y de los humil- des. No temáis, la Salvación está próxima, a vuestras mismas puertas. Yo os bendigo en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.Amén. Permite al Señor utilizarte,Vassula. Suspi- ra por el Señor. Ámalo, pues es extremada- mente Compasivo. (Más tarde, todavía sedienta de Dios, vine a Él de esta manera especial que Él me ha concedido. Aunque sólo fuera durante diez segundos, yo necesitaba un intercambio de intimidad, una conversación con mi Reden- tor.) Señor, Te amo... Yo soy. Flor, ámame.Me llenas de gozo.Acér- cate, estoy junto a ti. 1 Mensaje para la reunión de oración del 14 de julio de 1989 en Friburgo, Suiza. Cuaderno 34

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