La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 319 jarte llevar por caminos enrevesados que nunca acaban. Entérate de queMis Caminos no son tus caminos ¡y la diferencia, te lo digo Yo, es inmensa!Acepta en Paz lo que te doy. Permíteme mantener Mi Dedo sobre ti.Yo y tú, unidos en elAmor. Ven. ¿Nosotros? 29 de junio de 1989 Bendito sea nuestro Señor, el Todopoderoso. Solo Él realiza maravillas. Dios mío, me has enseñado Tu Palabra y yo sigo proclamando tus maravillas. Lleno de Compasión, has perdonado mi culpa y me has hecho recobrar el juicio. Me has hecho comprender y percibir estas Palabras de la Sabiduría: “Los que Me coman querrán comer más, los que Me beban querrán beber más” 1 Como una mujer que ha enviudado ando yo errante en este desierto, en busca de Tu Fuente Eterna y de Tus verdes pastos, donde poder reclinar mi cabeza y descansar. Hija, en vez de un árbol estéril,Yo te he he- cho florecer y dar fruto. En vez de una paga- na hostil, te he hecho una ferviente adorado- ra. En vez de apatía, te he dado celo por Mí, tu Dios.Ven, permanece enMi favor y sé uno Conmigo. Señor, me preguntaba sobre nuestro encuen- tro de ayer... Yo, el Señor, daré aMis mensajerosMis nue- vas. Mirad, hoy estoy soltando las cadenas de vuestras manos. Sentíos libres... Si que- réis venir Conmigo y compartir Mi Cruz de Paz y Amor, entonces venid. Yo cuidaré de vosotros. Sentíos libres... Sabéis muy bien queYo Me basto a Mí Mismo.Yo soy elAl- tísimo. Me encanta vuestra inocencia y no os privaré de Mis Señales. Las daré a los pobres y a los necesitados para que alaben Mi Nombre.Venid a Mí con pureza de cora- zón. Me propongo haceros progresar. Venid a exaltarme y adorarme, porqueYo Soy San- to. ElAmor os ama eternamente.Venid. ¿Señor? Yo soy. Ora y déjame oír tu oración, la ora- ción que te he dictado. “Oh Sagrado Corazón de Jesús, mi Señor a quien adoro, Te ofrezco mi voluntad. Haz de mí un instrumento de Tu Paz y de Tu Amor. Haz de mí la víctima de los ardientes deseos de Tu Sagrado Corazón. Amén.” Sigue siendo pequeña y crece únicamente en Mi Espíritu. No serás nunca abandonada. 4 de julio de 1989 ¿Señor mío? Yo soy. Recógete en cada encuentro. Recógete, no temas. Mis enseñanzas son sólidas. Per- míteme educar tu alma, permíteme continuar Mi Plan Divino. Todo lo que quiero es tu voluntad 2 . Te estoy dandoMi Paz yMiAmor, para toda la Eternidad.Yo no te fallaré jamás. Paz, hijitaMía. Escucha aMi Madre. 2 Vi interiormente a Jesús tendiéndome Su Mano mientras decía: “Todo lo que quiero es tu voluntad”. 1 Si 24,21. Cuaderno 34 ΙΧθΥΣ

RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=