La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 311 Estoy contenta de veros aquí esta noche, todos reunidos. Bendecimos todos los obje- tos religiosos que tenéis con vosotros. Que esta noche sea una noche especial de medi- tación, un profundo examen de vuestra alma. Jesús y Yo estamos siempre presentes para ayudaros. Por tanto, habladnos con el cora- zón y Nosotros escucharemos. Yo os bendigo a todos en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.Amén. 13 de mayo de 1989 ¿Jesús? Yo soy. Disciérneme plenamente y con la ca- pacidad que te he dado. Benditos sean los pobres de espíritu por- que de ellos es el reino del cielo. Bendita seas. Desconfía del maligno, que está redoblando sus esfuerzos para desalentarte. Yo te estoy ayudando a no caer en sus trampas. Estoy allanando tu camino, ¿no lo has notado? Sí, Señor, lo he notado y Te bendigo. Recuerda que soy Yo quien te promueve, alma queridísima. No olvides nunca tu inca- pacidad y tu impotencia incluso para respirar sinMí. Recuerda siempre cómo actúoYo.Te he escogido, como a otros también, para re- cibir Mis Mensajes. Es sabido que Me acer- co a las almas que son pobres para sanarlas y dar a conocerMi Palabra pormedio de ellas. Señor, ¿puedo decirte algo? ElAmor te escucha. Señor, muchas veces se nos da Tu Palabra, pero también muchas veces no se escucha ni se cree. Lo sé. Sin embargo, no todo es en vano por- que, aunque muchos no escuchen, hay unos pocos que sí lo hacen. De modo que, aunque echara raíces un solo grano, todos estos sa- crificios valdrían la pena. Señor, por Tu Gracia y por piedad nos das estos mensajes a todos, y podrían ser multi- tud los que los leyeran y se convirtieran, pero no es así. Tus Mensajes son combati- dos y muchas veces ignorados por los Tuyos mismos. Ésta, florMía, es la gran apostasía deMi Igle- sia. Mi Iglesia está llena de Caínes que se entronizan en Mi Santuario. Prestan más atención a las formalidades que a Mis ense- ñanzas deAmor. Yo les he confiadomillones de almas para que las conduzcan a Mí, con amor, pero se han adueñado de la llave del conocimiento y ni entran ellos ni dejan entrar a otros que quieren hacerlo. Señor, ¿por cuánto tiempo aún tendremos que sufrir? No por mucho tiempo. Pon tu confianza en Mí. Ven, voy a leerte un pasaje de Mi Pala- bra. (Jesús me indicó Jr 4, 5-31.) Creación, no lo dejéis para más tarde, con- vertíos y escuchad Mi Palabra.Ven. ¿Noso- tros? Sí, Señor, nosotros. Pero no me parece haberlo dicho estos días. YYo quiero que lo digas,Vassula... Sonríeme. ¿Eres verdaderamente Tú? Yo soy, flor, ¿cuántas veces tendré que decír- telo? Lo sé, Jesús, pero me gusta que me lo confir- mes. Date cuenta entonces de cómo Me gusta también aMí oírte repetirMi Nombre. NoMe canso nunca de oír que Me llamas. Que Mi Nombre esté siempre en tumente, en tu cora- zón. PronunciaMi Nombre siempre y en todo lugar. Habla deMí, esoMe glorifica. Cuaderno 33

RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=