La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 31 poca importancia a vuestros ojos? ¿No Me teméis? ¡Me canso de vuestros arrogantes propósitos! Os he enseñado a amarme, pero también a temerme 1 , porqueYo soy elTodo- poderoso. Así pues, ¿qué es lo que habéis hecho? Estáis cavando vuestras propias tumbas por haber sembrado semillas de maldad, disper- sándolas por todo el mundo, cosechándolas ahora y alimentándoos de su fruto del mal. Aprended que en Mi Reino entero reina la Paz. Toda Mi creación fue creada en paz y amor. Mis ojos se han cansado de ver cómo os matáis unos a otros. Yo Me preocupo por vosotros porque soy vuestro Padre que os ama. ¡Mirad!Ven- go con todaMi Soberanía,Yo, que soy vues- tro Dios.Vengo a vosotros para ofrecerosMi Corazón. Aquí está: tomadlo. Es todo vues- tro. Mi Corazón se desgarra y se lacera. Sentidlo.Todo Él no es más que una gran lla- ga...Vosotros habéis hecho pedazos el Cora- zón de vuestro Dios, lo habéis traspasado una y otra vez. ¡Responsables de las guerras! ¿Tendré que venir a machacaros, para mostraros Mi Poder? ¿Tendré quemanifestarme con ira?Mi Cáliz deMisericordia desborda yMi Cáliz de Justicia está lleno. Yo que os di el soplo de vida y os consagré,Yo, Dios de todo lo crea- do, que os sumergí en Mi Santidad, vengo a vosotros conMi Paz, exhortándoos a conver- tiros y a vivir enMi Paz. Cubriré el universo entero conMi Paz, per- mitiendo que reine sobre vosotros, pues Yo soy Paz,Amor yTodo Sabiduría. Mi llamada está dirigida a todas las naciones. Deben saber que la paz impera enMi Reino.Yo ven- go, a pesar de su maldad, para bendecirlos e iluminarlos, porque sonMis amadísimos hi- jos e hijas. Escuchad este Corazón que vuestro Dios os ofrece, un Corazón que habéis olvidado y que ya no conocéis, un Corazón que os ama y os busca para impartir vida. ¡Cesad de hacer el mal! ¡Cesad de rebelaros contraMí! ¿Tenéismiedo deMi Ley?Mi Ley no es una ley de rebelión: Mi ley es una ley de paz y de amor. Seguid la Ley queYo os he dado, responded a Ella y la salvación será vuestra.Vuestra debilidad es ignorar Mi Ley, fanáticos de vuestra propia ley, conducien- do así a la humanidad hacia la destrucción, antagonizando a vuestro prójimo. Vuestras leyes están basadas en la violencia. ¡Oh, hijosMíos! ¿Acaso he infundido odio en vuestra alma? Mi Alma es la Fuente del Amor yVida en Sí misma, y de Ella proviene todo cuanto existe. Vassula, no hagas más.Te amo. Confía en Mí. Que tu amor cubra Mi Corazón. Únete, ama y trabaja Conmigo. Lo haré, Padre. Ayúdame a ser digna para que pueda glorificarte. 26 de febrero de 1987 (Beatriz y yo volamos a Chittagong, y des- de allí cruzamos el río para dirigirnos a la aldea de Diang, en la selva de Bangladesh, donde pudimos encontrarnos con Raymond Dujarrier, sacerdote católico francés, medio eremita, místico, un poco hindú, musulmán y budista al mismo tiempo. Queríamos inter- cambiar algunas ideas y mostrarle los es- critos. Él los llamó: “Divinas Revelaciones del Corazón”. Lo que nos dijo correspon- día mucho con la idea de estas revelacio- nes y su finalidad: que no son sólo para mí, sino para beneficio de los demás. Todo nuestro viaje transcurrió sin el me- nor incidente, como si “alguien” lo hubie- ra programado. Olvidaba mencionar que, la víspera de nuestra partida hacia Diang, tuve un fuerte sentimiento de angustia y me preguntaba por qué iba allá. ¿Para mostrar qué? ¿Para mostrar sandeces? Pasé todo el día angustiada. Luego, el mismo día de nuestra partida, temprano, aparecieron las primeras palabras: “Te estaba guiando un mentiroso, recógelo todo y quémalo”. Comprendí entonces que, desde el día an- terior, el maligno estaba tratando de impe- dir mi viaje. Unos segundos después de este Cuaderno 8 1 Aceptarle,respetarle.

RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=