La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 306 nas, y escucho sus lenguas y siento su cora- zón. Sí, pero Tú estás conmigo y no tengo nada que temer. Ánimo,Yo te daréMi Fuerza para continuar. ¿Nosotros? Por siempre jamás. (Como si todas estas persecuciones no fue- ran suficientes, nos denegaron la gran sala que habíamos alquilado para nuestras re- uniones. Así, sin más. A pesar de que la ha- bíamos reservado desde hacía mucho tiem- po. Dijeron que no querían movimientos religiosos en ese lugar. Y yo me encontraba sin saber qué hacer, con 200 personas a mi cargo, sin nadie que nos recibiera, a sólo una semana de la reunión. Pero el Señor vino a auxiliarnos. El Señor hizo posible que nos reuniéramos en Su Iglesia, una pe- queña iglesia que pertenece al convento de los Capuchinos. Sí, Su Majestad escogió a los más humildes y pobres de todos los her- manos, como una señal para los que persi- guen el Mensaje de Jesús.) 23 de abril de 1989 (Dos días después de la reunión de oración y de la lectura de los Mensajes, en la peque- ña iglesia de Saint Maurice, de los capuchi- nos. La iglesia estuvo llena.) Bendito sea mi Señor que no nos ha privado de reunirnos en Su Nombre. El Señor es bueno incluso con los que carecen de méritos. Señor mío, has respondido a nuestras oraciones, has respondido al ayuno y a los sacrificios que Tus amadísimos hijos Te han ofrecido. Bendigo Tu Nombre. Bendecimos Tu Nombre. “Mi Señor es bueno, Su Amor es eterno y su fidelidad perdura por todas las edades” 1 . Sirvamos al Señor. Yo soy el Señor que os ama.Ante los ojos de vuestros perseguidores, Yo os alimentaré. Benditos seáis todos los que habéis escu- chado y reconocido la llamada del Pastor. Benditos seáis todos los queMe habéis ofre- cido sacrificios. Yo rescato a todos los que se aferran a Mí. Mis Brazos son vuestra cuna, Mi Sagrado Corazón vuestro Refugio. Yo soy vuestro Dios y vosotros sois Mi pueblo. ¡Alegraos! Alegraos, amadísimos. No tratéis de com- prender por qué Mi Voz se trasmite a través de este débil instrumento. Creed con senci- llez de corazón. Evitad ponerme a prueba. Sed agradables a Mis Ojos como niños puros e inocentes. Contemplad Mi Sagrado Corazón. Yo es- toy delante de vosotros, exponiéndoos a to- dosMi Corazón. SentidMi ardienteAmor por vosotros. No os resistáis a Mí, no os resis- táis aMi súplica.Venid aMí y permitidme que os sumerja en las profundidades de Mi Sa- grado Corazón. QueMi Corazón sea vuestro Refugio. ¿Cómo no iba a venir a rescataros, amadísimos Míos?Yo que soy la Fuente Su- blime delAmor, ¿habría de fallaros jamás? Vuestro grito de angustia ha resonado en todos los Cielos. He oído vuestras súplicas desde la tierra. No, amadísimos, no temáis. Mis Ojos lo ven todo, lo oigo todo, y en ver- dad os digo queYo guiaré cada paso que deis y lo bendeciré.Yo soy vuestro Fiel Guardián y MiViña será regada y cuidada por Mi Pro- pia Mano.Yo velaré por Ella, no sea que pe- netren intrusos durante la noche. Que todos los que quieran venir a ver MiViña se acer- quen de día. Sólo los zorros vendrán de no- che. Por lo tanto, levantaos al alba como hom- bres sensatos y visitadMiViña. Yo, el Señor, 1 Sal 100,5. Cuaderno 33

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