La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 304 tirlos. Que aquellos que aún no Me conocen vengan a ver la Hoguera deAmor que es Mi Sagrado Corazón.Venid a sentir Mi Sagrado Corazón Inflamado de Amor, y cuando lo hagáis, aunque vuestro corazón esté petrifi- cado y árido por falta de amor, Yo, con Mi Llama deAmor, haré que se convierta en una antorcha viva. Amadísimos y benditos de Mi Alma, ¡cómo sufre Mi Corazón al ver que algunos de vosotros se resisten a Mí todavía!.. Mi- rad, ¿se ha sabido jamás queYo fuera infiel? Yo soy ElTodo-Fiel, que jamás os niega ni os abandona en momentos de aflicción. Nunca os he abandonado. Os perseguiré como un joven persigue a su amada, porque soy vuestro Dios Fiel que os mira desde lo alto con gran amor. Venid aMí y ofrecedme vues- tros sufrimientos con amor. Yo y vosotros, vosotros y Yo, compartiremos esos sufri- mientos. Hijas e hijos Míos, ¿queréis que recemos juntos el “Padre Nuestro”? Antes de hacer- lo, recogeos y orad lentamente desde el fon- do del corazón. Que esta oración llegue al Pa- dre. Meditad lo que decís. Orad, Yo os escucho... (...) y Mi Reino vendrá y Mi Vo- luntad se hará en la tierra como en el Cielo. Yo sustituiré la presente oscuridad por luz. Sustituiré lamaldad por el amor, y este letar- go por un vívido resplandor que guíe vues- tros pasos.Yo no os fallaré. Sanaré vuestras llagas y lavaré vuestrasmanchas conMiTer- nura.Venid, pues, aMí, y amadme.Que vues- tro amor extinga Mi Llamarada de Justicia, que vuestras oraciones desde el corazón ali- vien Mis Llagas, que vuestras oraciones se eleven al Cielo como el incienso, glorificán- dome y alabándome . Reparad las faltas de otros que vienen de noche a destruirMiViña, impidiendo que produzca Sus Racimos. Ha- ced el bien y cesad de hacer el mal. Cualquier cosa que hagáis, hacedlo para Mi Gloria. Venid, amadísimas almas, a compartir Mi CruzConmigo.Mi Cruz clama por elAmor, la Paz y la Unidad. La llevaremos juntos, voso- tros yYo, Yo y vosotros, unidos en elAmor. Yo, vuestro Señor Jesucristo, os doy a todos Mis bendiciones. Sed Uno. (Más tarde:) Flor, te doyMi Paz. Mi Espíritu está sobre ti. RenuevaMi Iglesia , como en el comienzo, en los tiempos antiguos, con elAmor entre vo- sotros hastaMi Retorno. Resucita a los muer- tos con amor y paz, que esta tierra de fantas- mas dé a luz una nueva vida. ¡Ah, bienamada! ¡Cómo anheloMi Día Glorioso! (Más tarde nuestra Santísima Madre dio su mensaje para la reunión.) Alaba al Señor, hijita Mía, por darte Sabidu- ría… ¡Alabado sea el Señor por Su Misericordia, por Su Amor y por compartir Sus Obras con- migo! He aquí Mi Mensaje para Mis pequeñas al- mas: “La paz esté con vosotros, hijos Míos. Amadísimos, acercaos a Dios con sencillez. Sed como niños, porque el Señor se deja en- contrar por los que no Le ponen a prueba. Él se manifiesta a los humildes y a los que no desconfían de Él. Sabéis, hijos Míos, la Om- nipotencia puesta a prueba confunde a los tontos. No, la Sabiduría no entrará nunca en un alma taimada. “Abrid, pues, vuestros corazones al Señor y recibidlo con sencillez de corazón. Apo- yaos en Él, porque así os estaréis apoyando en la Sabiduría. Aumentad vuestra fe en el Señor con la oración. El tener fe es también una gracia otorgada por el Señor. “AmadísimosMíos, venid aMi Inmacula- do Corazón yYo os daré descanso.Todos los que sufrís, todos los que sentís dolor, venid a Mí yYo, que soy vuestraMadre, os conso- laré, como cualquiermadre consuela a su hijo en la aflicción.Tambiénharéaúnmás: interce- deré por vosotros ante el Padre y no os falla- ré nunca.Venid a refugiaros enNuestros Co- razones. Que esta corona de espinas que ahora asfixia Nuestros Corazones pierda sus espinas y produzca nuevos brotes que se abran en flores.Tened fe en Dios, confiad en Él. Cuaderno 32

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