La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 301 no Me habéis oído, hijas e hijos Míos? Mis Gritos desde lo alto dejan estupefactos inclu- so a los demonios, ante vuestra sordera… Lágrimas de sangre inundan Mis Ojos. No- che y día, hora tras hora, permanentemente, os estoy esperando. ¿Habéis rechazado Mi Espíritu para siempre?MiVoz resuena en este desierto devastador, sin un solo pasto para descansar, sin una sola fuente para correr a refrescarse. Desciendo desde Mi Trono a Mis Pastos de antaño para encontrarlos abandonados y estériles. Mis flores, las que planté con tanto amor conMis propias Manos, están murien- do una tras otra. Mis macizos de flores han sido descuidados y se han secado. Mis po- zos ya no son más que hoyos vacíos, polvo- rientos y oscuros, en los que anidan las ví- boras. ¿Adónde se han ido Mis guardianes? ¿Por qué han descuidado Mi jardín? A Mi regreso, ¿encontraré siquiera una sola flor? Mi Espíritu está machacado por la falta de amor, la falta de fe, la falta de paz. Hijos deMi Sagrado Corazón, escuchad Mi Clamor en este desierto, reconoced Mi Voz, ¡al menos reconoced losTiempos!Venid todos los que no os habéis reconciliado Conmigo, venid ahora a reconciliaros. Vuestras iniquidades han traspasado toda la eternidad y os han alejado deMí.No hagáis el mal y ningúnmal os sucederá . Sed buenos los unos con los otros, amaos los unos a los otros, perdonad a vuestros enemigos. Estoy repitiendo Mis Palabras, las mismas que todos conocéis, ¿pero cuántos de vosotros las ponen en práctica? Orad con vuestro corazón. Yo necesito amor. Venid a adornarme con oraciones que os salgan del corazón. Venid a abasteceros deMi Corazón, que es unAbismo deAmor, y llenad los vuestros. Os digo muy solemne- mente que las horas vuelan, queridísimas al- mas.Volved aMí. ¡Paz! ¡Paz! ¡Paz! Clamad a las naciones por la paz.¡Paz para unirse! ¡Paz para amar! ¡Paz para glorificarme!Ya llega el día en que se harán realidad todas las visio- nes que han tenido Mis videntes, porque lo queYo pronuncio, lo cumplo siempre. Orad, amadísimosMíos, por Mi Pedro. Orad por el Patriarca. Orad por todos Mis sacerdotes 1 . Orad para que Mi Rebaño sea uno, comoYo y el Padre somos Uno y loMismo. Orad para que Mis corderos regresen a un solo Redil, bajo el liderazgo de Pedro, hastaMi Retorno. ¡Oh, si tan sólo quisierais escuchar y obe- decer! ¿Queréis rezar ahora el PadreNuestro? Yo os escucho (...) y os prometo queMi Rei- no vendrá, y que Mi Voluntad se hará en la tierra como en el Cielo. Hijos, producid fru- tos de Paz.Yo, el Señor, os amo y os bendigo a todos. (Mensaje de Nuestra Santa Madre para la misma reunión:) Amadísimos, consolad a Jesús, consolad a Jesús. Estad en paz unos con otros y amaos los unos a los otros. Sed fieles a Dios y aban- donaos enteramente a Él. Os estáis abando- nando únicamente alAmor, permitiéndole así alimentaros de SuAmor y Su Paz. El Señor y Yo os bendecimos a todos. Os amo. El Señor y Yo bendecimos todos los objetos religio- sos que se encuentran en esta sala. Hija, recibe Mi Paz. No tenéis más que abandonaros en las Manos del Amor y el Amor os conducirá siempre. Os amo, recibid mis bendiciones. 1 de abril de 1989 ¿Jesús? Yo soy. Deja que el Amor te guíe. No escu- ches a los sabios porque son como los escri- bas de Mi época. Evangeliza con amor para elAmor. Que sientanMi InfinitoAmor. ¡Suspiro por Ti, Señor! Pequeña, Mi Corazón se alegra sintiéndo- te y oyéndote decir: “Suspiro por ti, Señor...” 1 Al pronunciar la palabra ‘sacerdotes’sentí que el Sagrado Corazón de Jesús se henchía de un amor especial hacia ellos. Pero al mismo tiempo, un dolor traspasaba Su Co- razón Santo y Sensible, traspasando también el mío al sentir Su aflicción. Mis ojos se llenaron de lágrimas. Cuaderno 32

RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=