La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 290 tuantes, para que puedan comprender cuán errados están. Venid a alabar al Dios Vivo que Se mani- fiesta en estos tiempos en diferentes lugares. Alabadlo por Su InfinitoAmor y Su Infinita Misericordia. SusGracias seguirán derramán- dose sobre toda la humanidad. Que quienes Lo reciban, bendigan Su Santo Nombre. Bendecidle, porque Él es un Padre Amantí- simo. Que todos los que tengan oídos escu- chen este gran Clamor del Cielo: “¡Sed santos, porque Yo soy Santo!” Flores Mías, vivid NuestroMensaje, vivid NuestroMensaje. Habéis obtenido todos Su Misericordia.Tratad de comprender laVolun- tad de Dios. Sed Sus hijos de Luz. Yo os bendigo en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.Amén. 15 de febrero de 1989 Vassula Mía, no te desanimes jamás porque Yo estoy delante de ti, ¿y con quiénMe pue- des comparar?Yo Soy el Principio y el Fin, el Eterno, porque Yo Soy, Yo era yYo seré por siempre jamás. Mi Palabra será conocida al- rededor de toda esta bóveda. Los que dan patadas aMi Palabra se van a encontrar dan- do patadas contra un aguijón. En cada rincón del mundo surgirán mu- chos más perseguidores. Como enormes bloques de granito, formarán una barrera para cerrar Mi Camino a la humanidad ente- ra. Desde el principio sabía que eran des- piadados, llenos de jactancia y de traición, un desierto devastador. Sus ejércitos se le- vantarán todos en vano. De un solo soplo de Mi Aliento, los venceré y los barreré. Yo soy el Señor, vuestro Santísimo, y es sabi- do que he derrocado reyes y reinos a fin de que Mi Palabra se diera a conocer. Con Mi Poder, he derribado tronos y cubierto de ver- güenza a los que se autoproclaman “autori- dad”. Y así será esta vez. Los desnudaré a la vista de todos. He contenido Mi ira du- rante suficiente tiempo. ¡Hoy, Yo, el Señor, les requiero solemnemente que bajen de sus tronos y se arrepientan! Mi Espíritu continuará derramándose so- bre la humanidad y ningún hombre, por mu- cho que se esfuerce en suprimirlo, ningún hombre logrará aplastarlo. ¡Ay de aquellos que pisoteen Mi Espíritu! Los infieles y los hipócritas serán barridos por Mi Aliento. Si supieran cómo contengoMi Justicia para que no caiga sobre ellos, no dejarían nunca de orar y de arrepentirse. Si supieran lo que les estoy ofreciendo y Quién es el que les dice a todos ellos: “¡Uníos! ¡Uníos! ¡Sed uno aho- ra, como el Padre yYo somos Uno y lo Mis- mo!” Pero no escuchan porque no han com- prendido. Yo les he advertido, pero ellos no han escuchado ni creído. Os digo con toda solemnidad que la hora está al alcance de la mano, que es más inmi- nente que nunca. El momento de pasar cuen- tas ya ha llegado. Nadie puede decir ahora que no os he estado avisando de esta Hora. Hasta los muertos se han conmovido al oír Mi Clamor... Hasta ellos 1 ... Yo, el Señor, estoy resucitando a los muer- tos entre vosotros. ¡Sí! Levantaré a cada uno de esos cadáveres 2 puesto que Mi Grito ha sido escuchado por ellos. Haré de esos ca- dáveres columnas vivas de Luz. Colocaré a algunos de ellos como firmes pilares de Mi Iglesia, y a cada uno le pondré en la mano derecha Mi Rollo y en la mano izquierda Mi Lámpara para que sea su guía. Les daré una lengua de discípulo y les haré predicar ante vosotros. Haré que todas las naciones vean su integridad y ellos proclamarán la Verdad hasta los confines de la tierra. Y os prometo que, así como la tierra hace brotar cosas nuevas y un jardín hace germi- nar las semillas, así mismoYo, el Señor, rege- neraré esos cadáveres y conMi Propia Boca les conferiréMi Nuevo Nombre. Ven, quédate Conmigo, hijita, quédate en los brazos de tu Padre. ¿Nosotros? Por siempre jamás, Señor. 1 La voz de Dios era muy triste. 2 Los recién convertidos. Cuaderno 31

RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=