La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 283 17 de enero de 1989 (Siento que estoy retrocediendo y he orado a Jesús para que me levante y me recuerde la meditación que Él me enseñó para dis- cernirlo y escuchar Su Voz.) ¿Jesús? Yo soy. Flor, Yo te recordaré cómomeditar y cómo escucharme.Yo , que soy ElVerbo, te inspira- ré y te instruiré con la Sabiduría. Ábrete, ábre- te y deja que te llene Mi Espíritu. Sí, medita, ¿de qué otramanera podrías llegar aMí? Ele- va tu alma haciaMí en silencio, con fe. Ofré- ceme tu voluntad a Mí, tu Padre, y Yo, que conozco tus necesidades, te guiaré y te ali- mentaré. Así pues, trabaja, pequeña, trabaja con más afán. Señor, lo estoy intentando. Agrádame hablando conmigo. Invócame, ora, ora. Todo lo que pido son oraciones. ¿Escribir Contigo es también una forma de oración, Señor? Sí, porque estás en conversación Conmigo, tu Dios Todopoderoso. Estoy contento cuando estoy contigo porque, ¿qué hay más grande que estar en constante relación Con- migo, tu Dios?Yo estoy ahora unido a ti.Yo y tú, tú yYo, juntos en unión de amor. ¡Ah, Vassula! Paz, hijita Mía. ¿Cómo po- días imaginar que fueses capaz de escribir todos estos Mensajes tú sola? Es verdad que he ocultado Mi Rostro por algún tiem- po para hacerte sentir y comprender lo inca- paz que eres de escribir una sola palabra de Conocimiento sin Mí.Yo soy la Revelación que habla, que ofrece, que instruye, que re- vela, que resucita y que alimenta a los im- píos. Vassula Mía, ¿eres feliz Conmigo? ¿Eres feliz del saber a Quién perteneces? Yo soy Dios, el DiosVivo, tu Creador.Yo soyAmor, Yo soy tu Padre que te está hablando ahora, Yo soy la Santísima Trinidad. Conságrate a Mí. Aunque seas absolutamente nada, Yo te he perseguido como un amante persigue a su doncella. Te he convencido para que Me ames y compartas Mis Obras. Poco Me im- porta lo que tú no eres, Me basto a Mí Mis- mo, peroMe deleita tenerte bajoMi Luz, Me deleita tenerte enMi Morada, Me deleita ali- mentarte y hacerte florecer. Hijita Mía, ¿lo entiendes? No Me aflijas 1 . Los abbas están siempre cerca de sus hijos. Trátame siempre con intimidad, pero nunca olvides Mi Santi- dad. Te amo y quiero que tú Me ames santa- mente. Respeta Mi Ley; al respetarla Me estarás respetando aMí.AmaMi Ley, porque amán- dola, Me amas también a Mí. Sigue Mi Ley, porque siguiéndola, Me estarás siguiendo a Mí. Mi Ley te conducirá hastaMí, aMi Casa que es también tu Hogar. Ten fe enMí, porqueMi Poder es Grande. ¿Nosotros? Para toda la eternidad, Señor. Alábame. Señor, indícame en las Escrituras un capí- tulo de alabanza para leértelo. Así lo haré.Abre la Santa Biblia. (La abrí. Era el libro de Daniel, 3, 52-90. Leí entonces esos versículos al Señor y Le agradó.) (Mensaje para la reunión del grupo de ora- ción del 17 de febrero.) La Paz esté con vosotros. Mi Palabra es Luz. Mi Palabra es Paz yAmor.Mi Palabra es Uni- dad y Esperanza. Venid a Mí y leed más a menudoMi Palabra. 1 Debido a la familiaridad e intimidad de esas palabras, brevemente me asaltaron dudas preguntándome si era Dios el que me hablaba. Esto Le dolió. Cuaderno 30

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