La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 28 19 de febrero de 1987 Vassula, acepta el sufrimiento, todas Mis al- mas elegidas han sufrido. Tu alma se purifica con el sufrimiento como el oro se purifica en el fuego. Sucede lo mismo con el alma. Tu sufrimiento está en tu enseñanza. ¿De qué modo en mi enseñanza, Jesús? AunqueYo te permita llamarme así, en cual- quier momento, y estar juntos de esta mane- ra, también permito que las puertas del malig- no se queden abiertas. Esta enseñanza no será una tarea fácil, porque tendrás al malig- no luchando contra ti, desanimándote, dán- dote la palabra equivocada... Pero entonces, Señor ¡Tu enseñanza puede confundirme! No, nunca te confundirá, ni a ti ni a nadie.Te he enseñado a reconocerme, Vassula. He escogido a alguien con incapacidad de dominar cualquier lengua, una persona que dependerá de las palabras queYo le dé. Te he enseñado a oírme; estoy entrenando tu oído. Ven, sé paciente, aprende a aceptar, aprende de Mí. (Empecé a inquietarme.) Vassula, todoirá perfectamente.Vassula, edi- ta 1 : Soy Yo, Jesús. (¡Otra vez las dudas!) ¡Oh, vamos! Deseo ardientemente decirte algo. Mi cielo está en ti porque Me siento glorificado y descansado. Jesús, yo Te amo, sí, y mucho. Te amo veinti- cuatro horas al día. Incluso cuando me des- pierto por la noche, mi primer pensamiento eres Tú; cuando estoy comiendo, pienso en Ti; cuando trabajo en casa, pienso en Ti; cuando conduzco, pienso en Ti; cuando jue- go al tenis, Tú estás en mi pensamiento y el amor por Ti está en mi sangre, puesto que mi cuerpo me duele de amor. Pero no puedo aceptar que yo pueda darte descanso o que Tú encuentres el cielo en mí. Porque, ¿qué soy yo? Una mota de polvo. Soy imposible. Y cuando me dices esto, me siento aún peor en Tu Presencia, y avergonzada. Todo lo que has dicho de ti misma es verdad, pero Yo te amo y encuentro realmente des- canso en ti. He regado tu corazón con Mi Sangre y lo he colocado en el Mío. Lo he purificado y le he dado Mi Paz y Mi Amor, bienamada. Vassula,Yo que vine a ti y quise siempre tu amor, ahora he triunfado y Me deleito en ti. Ámame sin reservas, reparando por aquellos que Me olvidan y que no hacen más que multiplicarMis heridas. Ámame,Vassula, sa- nando aMis amadísimas almas. SéMi cielo. (Más tarde:) Dios mío, ¡me doy cuenta de que eres Tú, pero no acabo de creérmelo del todo! Vassula, algún día lo harás. Si me diera cuenta de verdad, ¡creo que me desmayaría! CuandoMi Palabra se cumpla.Vassula, siem- pre se ha sabido que mantengo Mi Palabra. Yo, Yahveh 2 , vengo de lo alto. El Cielo está hecho porMi Gracia.Yo cumpliréMi Palabra. Confía en Mí, Vassula, no te preocupes de- masiado, bienamada. Permanece junto aMí, siénteme, ámame y glorifícame. Déjame aMí todo lo demás, vive en paz. Te estoy formando con Sabiduría; recibe Mi gracia. No te canses de sanar almas. ¿Es- tás contenta de estar ahora unida a Mí? Sí, Señor, estoy muy contenta de sentirme 1 Jesús empleó la palabra que yo hubiera usado y me di cuenta de cómo Dios Se adapta a la capacidad de cada alma. 2 Ahora habla el Padre. Cuaderno 8
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=