La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 273 esta gracia de estar Contigo y sentirte tan cerca. Gracias por enseñarme y alzarme hasta Ti. ¡Gloria a Dios! ¡Alabado sea nuestro Señor! ¡Bendito sea nuestro Señor! ¿Señor? Yo soy. Haz saltar de alegríaMi Sagrado Co- razón, creyendo con una fe de niña. No tra- tes de averiguar por qué te he escogido y alzado hasta Mí... ¡Acepta simplemente, sin porqués ni cómos! No hagas preguntas. Sim- plemente acepta lo que te he dado. ¡Ah hijita Mía! ¡Yo estuve detrás de tu puerta durante años! Perdóname, Señor. Ya te he perdonado. No te estoy haciendo reproches, porque eso es cosa pasada. Sólo deseo manifestarte la alegría que siente Mi Sagrado Corazón, porque ahora estoy conti- go de nuevo. Te he formado para recibirme. Por eso, complace a Mi Sagrado Corazón y recibe a Mis hijos. Al recibirlos a ellos, Me recibes a Mí. Yo los estoy trayendo hasta tu puerta. Sacrifica tu tiempo. Ellos necesitanMi Paz, necesitan recibir ánimos. Anímales a acercarse aMí íntimamente pero, no obstan- te, sin olvidar jamás queYo soy Santo. Señor, ¿es Tu deseo que se celebren estas reuniones? Es MiVoluntad.Aférrate a Mí y deja queYo te guíe. Abandónate a Mí. Yo, Jesús, estoy delante de ti. Señor, ¿Está bien que se lean Tus Mensajes en estas reuniones, verdad? Me estás glorificando, bienamada. ¡Gracias, Señor! No olvides nunca que Yo soy quien te guía. Confía enMí.Aquellos queMe aman apren- derán a crecer enMiAmor para que ellos, a su vez, puedan atraer a otros hacia Mí, para amarme. Mi Sagrado Corazón está en Lla- mas deAmor, ymuy impaciente por atraeros a todos a Sus profundidades. Yo tengo sed de amor. Todo lo que quiero de vosotros es Amor, porque elAmor es la Raíz del Árbol de lasVirtudes. Venid todos los que no estáis reconcilia- dos Conmigo. ¡Venid!Venid aReconciliaros y a recibirMi propia Paz 1 .Venid a compartir Mi Amor, venid todos los que aún no Me habéis comprendido. Haced las paces Con- migo Venid a hacer las paces con el Amor. Yo, vuestro Señor Jesucristo, deseo que os convirtáis enMis Hijos de Luz. Sí, Mis dis- cípulos de Paz yAmor que Me den honra. ¡Oh, Señor! ¡Algunos serán perseguidos como todas las otras veces! Lo sé, hijita Mía. Algunos serán persegui- dos por aquellos cuyos corazones siguen cerrados, y razonan con sus mentes y no con su corazón. Pero, porMi gracia,Yo atrae- ré también a muchos de éstos aMi Sagrado Corazón. Florecillas, ¡ánimo! Yo estoy a vuestro lado y Mis Ojos están puestos en vosotros, así que no temáis. Es Mi deseo que Mi Mensaje de Paz yAmor se difunda de Norte a Sur y de Este a Oeste. Tened, pues, fe en Mí. Lo he estado preparando en secreto para vuestra Era. Yo pido en Mi Mensaje que Mis Iglesias se unan, porque así como el Padre yYo so- mos Uno, Mi Iglesia también debe ser Una, toda unida y en un solo Redil. He escogido a Pedro para ser vuestro guardián y guar- daros en laVerdad hasta Mi Retorno, pero los hombres Me han desobedecido y se han separado, proclamando sus propias reglas. En verdad os digo: “No escuchéis a los que se oponen a Pedro, Pedro-de-Mis-Cor- deros, que ahora es Juan Pablo II... Porque él esMi elegido y el bienamado deMiAlma. 1 Jn 14,27. Cuaderno 30
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