La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 269 jando incluso a los demonios boquiabiertos ante vuestra maldad. ¡Aaah, Vassula!... He venido por compa- sión y por granMisericordia, para advertiros y libraros de la Muerte. Te he conducido a losMíos, pero ellos han sofocadoMiVoz, por temor a salir a la Luz y exponer su culpa. Ya que sofocanMiVoz y no acogenMi Espíritu deVerdad, haré que los extranjeros expongan sus pecados. Haré resonar MiVoz como una trompeta sobre los tejados de vuestras ca- sas 1 … He sido acogido por extranjeros que nun- ca Me habían conocido. Llamé a su puerta y Me permitieron entrar. Apesar de su pobre- za, Me dejaron compartir su comida. Debido a su pobreza no Me habían buscado, y sin embargo Me han encontrado. Les he mos- tradoMis Llagas, causadas por Mis mejores amigos, yse arrodillaron anteMis Llagas.Al verlas, sobrecogidos por Su profundidad, sobrecogidos por el salvajismo infligido aMi Cuerpo, sus corazones se derritieron como la cera... No llores, hijitaMía... Mi Voz será trasmitida por extranjeros. Cuando oigáis el Eco, sabed que viene deMí. Seré exaltado por extranjeros que nunca Me buscaron. Seré glorificado por los que nun- caMe conocieron yYo seré suMaestro y les enseñaré, y haré desaparecer sus faltas. Ra- zonaré con ellos y Me entenderán: ellos sa- narán Mis Llagas. Yo soy El Pastor y reuniré a Mis corderos, porque han sido heridos y dispersados por sus pastores. ¡Oh, Vassula! Todo esto se cumplirá muy pronto ya. Ven, descansa en Mí, permíteme descan- sar en ti. Enlazados en elAmor, compartamos. Sí, Señor. Nosotros. Por toda la eternidad. Amén. 16 de noviembre de 1988 (Desde ayer Satanás me está atacando fe- rozmente. Jesús me lo había advertido. Sa- tanás conoce mis puntos débiles y se lanza sobre ellos. Mi mayor debilidad es mi inse- guridad ante esta revelación, principalmen- te por lo que soy. Yo no soy ni un ángel ni una santa, cometo muchos errores y real- mente no sé nada. Luego, siento a veces que Jesús no añade señales sobrenaturales y extraordinarias como con otros místicos. Así que Satanás me ataca por ahí, alimen- tando esos puntos débiles a su convenien- cia, y atormentándome.) Vassula, soy Yo, el Señor. Cada vez que du- das, Me hundo en una profunda tristeza. Mi Corazón sufre... ¿Estás dispuesta a continuar Mi Obra? 2 Di: “Gloria a Dios y bendito sea Nuestro Señor”. ¡Gloria a Dios! ¡Bendito sea Nuestro Señor! ¡Vassula! 3 ... Vassula, hijita Mía, no te dejes engañar por Satanás. Está combatiéndote por medio de la sugestión. Está combatiendoMi Plan. Cada vez que subes un peldaño, brama de furia.Yo estoy a tu lado para avisarte, pe- queña. Vassula, Mis señales para esta revelación son, esta vez, limitadas. Recibo más gloria haciéndolo de esta manera.Ya te he explica- do por qué. Quiero que la Fe esté por encima de todo, sin que haya demasiadas señales extraordinarias dentro de esta revelación. Quiero que sea sencilla. Te he dicho que la única señal que daré serás túmisma y tus fru- tos, que son principalmente las conversio- nes. Sé la falta de fe que hay en vuestra épo- ca y ésta es la razón por la que serás perseguida. Pero, ¿acaso no fuiYo persegui- do también? NoMe creyeron a pesar de Mis Frutos. 1 Hizo una pausa y luego continuó tristemente. 2 Yo estaba recelosa. 3 La voz de Jesús era tan suave y tierna que me emocioné. Cuaderno 29

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