La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 266 Cuaderno 29 Me han estado rogando por la renovación deMi Iglesia, los he escuchado. He escucha- do todas sus plegarias dirigidas aMí. Os pro- meto que Yo, el Señor, renovaré Mi Iglesia. Borraré las manchas que La han ensuciado por las impurezas de vida en Su seno, y La reconstruiré de nuevo. Sin embargo, temo de- ciros, bienamados, queMi Iglesia tendrá que sufrir mucho más aún, antes de que llegue Ese Día. Las Grandes Tribulaciones de Su Corazón comenzarán antes de queYo venga a renovarla enteramente. Este día ha de llegar para que se cumplan las Escrituras. Pero, en esos días de dolor, Yo consolaré a todos los queMe aman. Estaré muy cerca de vuestros corazones, os haré sentirme, os en- viaré una legión de ángeles y de santos para consolaros a todos. ¡Ánimo, pues, bienama- dos, ánimo!Ahora estoy sufriendo, y los que Me amáis,Me sentís. SentísMis Llagas, sen- tís Mi Sagrado Corazón cargado de dolor. Sentís Mi mirada sobre vosotros que yacéis en las tinieblas, creación. Mis ojos están lle- nos de lágrimas de Sangre. Sí, ¿de qué otro modo podría sentirme hoy, cuando veo a la mayoría de vosotros caer en las redes de Sa- tanás? Pero dejad que aquellos que no quie- ren escuchar continúen con sumaldad.Yo los he estado avisando desde hace varios años, los he estado llamando al arrepentimiento, pero ellos no prestan atención a ninguna de Mis advertencias. Estoy cansado, muy can- sado, de su ceguera y de su obstinación. La rebelión se ha extendido como la niebla, penetrando incluso en Mi Casa, dictando a Pedro lo que debe hacer, ¡a Pedro, que es su líder! Sí, no lo escuchan y, a sus espaldas, lo maldicen y lo engañan. No lo escuchan y lo marginan. ¡Oh! Él sabe todo esto, pero son demasiados los que se le oponen, demasia- dos los que lo traicionan. Mi Casa se ha con- vertido en una Casa de Rebeldes. Quedan allí muy pocos que Me reconozcan y Me hon- ren. Yo, el Señor, descenderé el día de la Purifi- cación, junto con todos los Santos y Mis án- geles, y purgaré toda esta maldad. ¡De Norte a Sur, de Este a Oeste, descenderá Mi Fue- go! Esperad y veréis... ¿Jesús? Lo has hecho bien, hijita, escuchando sola- mente. Esto,Vassula, es también para los que creen que tu mano es impulsada por Mí sin que Me oigas en absoluto. Algunos de ellos no hubieran creído queYo, el Señor, te estoy inspirando. Ahora continuaremos de la ma- nera que Me gusta, Vassula Mía. Recibe Mi Paz y estate alerta. Por favor Señor, sana a C…. Si Tú estuvie- ras físicamente aquí, conmigo, y yo Te hu- biera llevado a ella, Te hubiera tomado del brazo y Te la hubiera mostrado, Tu Corazón no lo habría resistido y la habrías sanado. Hijita Mía, ella no te cree. Rechaza instantá- neamente todo lo que le dices. Si se niega a abrirme su corazón, ¿cómo puedo entrar en él y consolarla? A pesar de ello, yo sé que, aunque no escu- che, Tú la puedes sanar. Entonces, ruega por ella ,Vassula.Yo la amo, de modo que continúa tus oraciones. Yo te recordaré Mi Santa Presencia. Yo y tú, en unión deAmor. Nosotros. Sí, Señor, nosotros. 10 de noviembre de 1988 ¡Gloria aDios! 1 ¡Gloria aDios! 2 (Esto lo dijeron después de mis oraciones dirigidas a Ellos.) ¿Dios mío? 1 San Miguel. 2 Santa María.

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