La Verdadera Vida en Dios

LaVerdaderaVida en Dios 265 31 de octubre de 1988 (En Rodas, tomé el autobús para ir a la ciu- dad. Vino el cobrador y le dije: “Un billete, por favor”. Él me dio un billete. Jesús esta- ba sentado a mi lado y yo me volví a Él y Le dije, riendo: “He pedido un billete, pero en realidad somos dos ¡Ése hombre no se ha dado cuenta!”. Jesús, extrañado, se vuelve y me dice:) ¡Qué estás diciendo! ¿Acaso no estamos unidos y somos uno?...Vamos. 2 de noviembre de 1988 Vassula, recibeMi Paz. Ven, estoy contento de que, a pesar de donde te he colocado, estés tratando de com- prenderme. Bienamada, aliviaMis sufrimien- tos amándome. Muestra a tu Dios tu fe de niña.Agrádame de ese modo y depende en- teramente deMí. Lo haré, Señor. ¿A quién más podría recu- rrir sino a mi propio Padre? No tengo a nadie más que a Ti. Simiente Mía, deléitame siempre, sé Mi ale- gría.Yo soy tuAbba. Simiente Mía, florece, embellece y que tus frutos alimenten a mu- chos. Mis planes los he trazado mucho antes de que nacieras, porque Yo Soy La Autori- dad. Los hombres tienden a olvidar fácil- mente que Mi Iglesia será siempre guiada desde arriba y no desde abajo. Tienden a ol- vidar que todo poder es dado desde arriba. Por eso os digo que cualquier autoridad te- rrenal, cualquier reino terrenal que se haya infiltrado enMi Iglesia, no durará.Yo lo haré añicos y lo reduciré a un montón de polvo. Vosotros sabíais estas cosas desde antes y, sin embargo, no Me habéis escuchado ni obedecido. Me habéis excluido, peroYo abri- ré todas vuestras puertas, e incluso vuestras ventanas, a fin de queMi Espíritu pueda res- pirar libremente en Mi Dominio. Nadie ten- drá el poder de obstruir los caminos queYo abra. Les recordaré, una vez más, queYo soy el Alfa y la Omega, Yo, el Santo de los San- tos, la Santísima Trinidad-toda-en-Uno, La Autoridad. Pronto estaré con vosotros. Pon- dré enMi Corazón a todos los queMe aman. Mi Corazón será su Nueva Morada. Yo vengo de lo alto y de lo alto descende- rá vuestra NuevaMorada. Éste seráMi Don, yMi Nuevo Nombre Santo os será restituido una vez más, amadísimos Míos.Venid, pues, a alabarme.Venid a exaltarme.Venid a hacer las paces Conmigo yYo os abriré Mi Casa y os recibiré como Míos.Venid a Mí. 1 Sí, pero ahora soyYo, el Señor, que te ama. Bendita seas, hijita Mía. ¿Nosotros? Sí, Señor. ¿Nosotros? Sí, Santa Madre. 8 de noviembre de 1988 (Hoy he sentido la Cruz de Jesús. Le sentí triste y Le vi triste incluso en Su imagen.) Yo soy. Amadísima Mía, toma Mi Cruz y alíviame. Tu Cristo está tan cansado... Me he permitido dejar en tu corazón unas gotas de Mi Sangre para aliviarme. Satanás está ahora decidido a desanimarte, peroYo no le permi- tiré tocarte. Lo que ha sido comenzado y ben- decido por Mí, se cumplirá, glorificándome. Hoy escribirás Mi Mensaje con tu propia letra 2 , para que aquellos que no han compren- dido aún plenamente que Yo te he colmado deMis gracias, puedan comprender que tam- bién te he dado la gracia de oírMiVoz. Permí- teme dictarte hoy. Escúchame y escribe: Vassula, los días están ya contados, los días de vuestra purificación.A aquellos que 1 En ese mismo instante recordé cómo Daniel, mi ángel de la guarda, se comunicaba conmigo al principio, también por escrito. 2 El resto de este mensaje está escrito en la letra propia de Vassula. Cuaderno 29

RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=