La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 251 12 de septiembre de 1988 ¿Señor mío? Yo soy, confía enMí. 1 . Yo estoy siempre con vosotros No toda alma recibe la gracia que tú has obtenido por Mi Voluntad. No obstante, ¿cuántas veces vas a dudar? Cree... Deja a ésos que tiran de ti. Su corazón está cerrado y viven en la oscuridad. ¿Por qué seguir a un ciego que anda errante, aden- trándose cada vez más en el desierto?Yo soy el Único que has de seguir. Demodo que abre tus oídos, puesto que puedes oír. Procura entender. SienteMi Presencia. ¿Por qué apar- tas la vista cuandoMe ves? SosténMi mira- da, hijita, ¡Sí! 2 ¿Lo ves? Puedes si lo intentas. ¡Prometida!Agrádame, reflexiona sobre todo lo que te he dado y hónrame. Señor, ¡soy terriblemente débil! Ora por tu debilidad yYo no esperaré: te le- vantaré, amadísima Mía. Come Mi Cuerpo. Escríbelo. (Jesús me permite escribir que, al decir “come Mi Cuerpo”, recordé un sueño que tuve la noche anterior. Soñé que despren- día el cuerpo de Jesús de un crucifijo de veinte centímetros que tengo, y me comía todo Su Cuerpo, dejando vacía la cruz.) Yo te he otorgado esa visión. Debes comer Mi Cuerpo.Yo te he ofrecidoMi Cuerpo. Be- be Mi Sangre, quiero que bebas también Mi Sangre. Vassula, ¿quieres saber por qué dudas a veces? Es porque tú, que eres Mi rosa, estás viviendo en un desierto. Una rosa nunca so- brevive en el desierto, a menos que se le pro- digue una atención y un cuidado extraordi- narios. Todo su entorno la afecta. Yo soy tu Guardián que no aparta jamás Sus ojos de ti, por temor de que los vientos abrasadores te quemen. Yo cuido de ti constantemente, vi- gilándote de cerca.Ahuyento a tus enemigos, no sea que te pisoteen. Compruebo que nada te falte. Te podo cuando debo hacerlo y fer- tilizo tu suelo. Prometida de MiAlma, sólo quiero recor- darte que no desesperes, porque Yo, el Se- ñor, soy tu Guardián y no te abandonaré ja- más en este desierto. Por tanto,confía enMí y no te dejes asustar por este yermo. Recibe Mi Paz. Yo te ayudaré a aumentar tu Fe en Mí, puesto que así lo quieres. Aliméntate de Mí. ¿Nosotros? Para siempre… ...jamás. ¿ Nosotros, Mamá? Sí, nosotros. Quédate siempre junto a Jesús. Sí, Madre, quiero estarlo. Ven. CUADERNO28 14 de septiembre de 1988 (La exaltación de la Santa Cruz) ¿Jesús? Yo soy. Escucha MiVoz. Estoy clamando en este desierto. Exaltaré a todos los Me que escuchen, y sus pecados serán lavados y ol- vidados, como agua pasada. ¡Ay de los que cierren sus oídos! ¡Ay! Habrá muchos entre vosotros que se extra- viaron pero que noMe escucharán aMí, que soy El Camino. Me habéis abandonado, lle- váis ya tanto tiempo extraviados en el Error, inhalando únicamente el humo de Satanás, que Mi Nombre no significa ya nada para vosotros. Sois como sombras en la tierra. Sin embargo, en vuestra maldad, habéis trasto- cado la Verdad, ayudados por Satanás. Me habéis eclipsado con la evolución. 1 Yo había dicho a Jesús: “¡Qué gracia recibieron los que vivieron en Tu tiempo en la tierra!”. 2 En cuanto Dios pronunció la palabra ‘hijita’, ¡Le sentí, sentí Su Presencia y mi corazón saltó de alegría! Cuaderno 28
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