La Verdadera Vida en Dios
LaVerdaderaVida en Dios 250 Cuaderno 27 7 de septiembre de 1988 ¡Alabado sea el Señor! ¡Bendito sea nuestro Señor! ¡Gloria a Dios! Te amo, Padre, hasta la muerte. ¿Señor? Yo soy. Escucha, hijitaMía, ¿continuarás tra- bajando para Mí, tu Señor? Si me quieres como soy. Te quiero así.Tu inefable debilidadMe atrae. Ven a absorber de Mí. ¡Viva y sanada! Has visto laVerdad cara a cara.Yo te he sanado, te he convertido, te he levantado y colocado en Mi Sagrado Cora- zón. Te he bendecido, y lo que he comenza- do contigo, lo terminaré. Permanecerás enMi Mansión y serás alimentada sólo por Mí. He velado tus ojos para mantenerte alejada del mal. No quiero que te engrías por todas estas gracias que te estoy otorgando.Te he ofreci- do Mi Sagrado Corazón para que sea tu Ho- gar. Penetra en Sus profundidades, escónde- te en Sus profundidades y no salgas jamás de Él.Yo , tu Salvador, te guardaré escondida ahí hasta el fin. Gracias, Señor. 9 de septiembre de 1988 Señor, confío en Ti. Lo que he aprendido, lo he aprendido sólo de Ti. Pero, Señor, muchos eclesiásticos se burlan de mí. Se niegan a creer que se trata de Ti. Rechazan Tus Obras, las visiones de los niños, las apari- ciones, las revelaciones…, todo es pisotea- do. Quieren reducirte al SILENCIO. Por fa- vor, no Te quedes a un lado, Dios mío, ven deprisa a socorrernos, ¡Señor, nuestro Sal- vador! ¿Señor? Yo soy. Vassula, Mi consejo para todos los que te oprimen es éste: “Si no os hacéis de nuevo como niños, no podréis entrar en Mi Reino”. HijitaMía, llegará el momento en que toda visión será reconocida. He dicho que no habrá visión vana ni profecía engañosa en Mi Iglesia. Lo queYo he dicho se hará pron- to realidad, porque lo que anuncio, lo cum- pliré durante tu vida misma. Gracias, Señor. ¿Nosotros? Para siempre. Amén. 10 de septiembre de 1988 “Gloria a Dios! ¡Gloria a Dios!” ¿San Miguel? Vassula, quiero decirte esto. Toda esta reve- lación viene de la Boca delAltísimo. Ten la certeza de SuMisericordia. Gracias, San Miguel. (Esto sucedió mientras rezaba a San Miguel su oración para combatir el mal.) (Más tarde:) ¿ Señor? Yo soy. Esa película que acaba de aparecer, “La última tentación de Cristo”, ¡es un verda- dero escándalo! ¡Es el colmo! ¡Benditos los que no traten de ir a verla! (Jesús se quedó silencioso después de ha- ber dicho esto.)
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MTQ2Mzg=